La resolución judicial del caso Rafa Mir ha generado el impacto esperado en torno a un asunto tan delicado. El jugador del Sevilla Fútbol Club, que encadena dos temporadas consecutivas de cesiones, ha sido condenado a ocho años y medio de prisión por una agresión sexual ocurrida durante la temporada 2024/2025.
Al tratarse de una sentencia no firme, Mir anunció en sus redes sociales que trabajaría junto a su equipo legal para revocar o reducir la condena.
A la publicación inicial en Instagram se suma ahora un comunicado en vídeo, difundido este lunes 29 de junio, donde el futbolista expone su postura y detalla los motivos del recurso.
El comunicado del jugador
En el vídeo, Mir afirma: «Mi equipo jurídico y yo hemos presentado un recurso porque no compartimos la decisión y creemos que debe ser revisada por una instancia superior». El delantero sostiene que durante el procedimiento se aportaron vídeos y otros elementos que no aparecen en la sentencia, y que considera que «merecen una valoración».
El jugador también se muestra «sorprendido» por el hecho de que la resolución judicial cuestione aspectos de la actuación policial, algo que, según él, «debe ser examinado por una instancia superior».
Mir concluye agradeciendo el apoyo de su entorno y asegurando que seguirá defendiendo su posición «por las vías legales correspondientes», evitando entrar en debates públicos.
Situación deportiva
Salvo giro inesperado, Mir deberá incorporarse este domingo a los reconocimientos médicos del Sevilla FC bajo las órdenes de Luis García Plaza. El delantero aún tiene un año de contrato, aunque su continuidad en el club es prácticamente inviable desde hace varias temporadas.
Incluso antes de los hechos investigados, el Sevilla ya no contaba con él. La relación con la afición se deterioró por sus reiterados intentos de abandonar el club y terminó de romperse con su polémica celebración con el Elche en septiembre de 2025, un gesto que fue interpretado como una provocación.
La condena, sumada a su situación deportiva, agrava la necesidad del Sevilla de encontrar una salida para el jugador. El club deberá gestionar un escenario complejo en el que confluyen repercusiones judiciales, desgaste mediático y falta de encaje deportivo.
Fuente: Sport







