El madrileño Jorge Martín, de 28 años, un auténtico campeón, una auténtica bestia en la pista, un luchador, un gladiador como hay pocos en el Mundial de motociclismo, vuelve a ser líder de MotoGP, transcurridos 10 grandes premios de los 22 de que consta el campeonato grande de las dos ruedas.
Y lo ha conseguido sin ser el gran dominador, pero sí el piloto más regular. ‘Martinator’ ha aprendido, y mucho, de su desesperación en 2023 cuando acabó segundo el campeonato; de su maravilloso 2024 cuando se proclamó campeón y fue descartado por Ducati y de su durísimo y tortuoso 2025, siempre lesionado, siempre desolado, triste, herido y meditando la retirada. “Bien lo sabe Dios que pensé que esto se había acabado”.
Martín, que hace un año estaba deseando dejar Aprilia, es ahora el líder de la firma de Noale (Italia), que ha visto como el italiano Marco Bezzecchi era incapaz de mantener el liderato de la categoría ante el temor, la presión y los resultados de un Marc Márquez (Ducati), que va volviendo a pasos agigantados. ‘Martinato’ ganó en Le Mans, venció en la ‘sprint’ de Austin (Texas, EEUU) y Francia y sumó cuatro podios más en domingo. Y ahí está, líder, con 7 puntos más que su compañero ‘Bezz’.
«Uno aprende de todas las experiencias que tiene: aquel duro 2023 cuando solo pude ser segundo; la felicidad del 2024 cuando fui campeón y el infierno del 2025, todo te enseña algo y, al final, lo importante es mantener la pasión por tu profesión y ese hambre de seguir peleando».
Cuando hace algunos meses estaba en la cama de un hospital sin saber qué sería de usted e, incluso, llegó a pensar lo peor, sí, sí, lo peor, tal y como usted lo contó posteriormente ¿soñó con que llegaría este momento, líder, de nuevo, de MotoGP? “Ni hablar, ni en mis mejores sueños. Cuando vienes del infierno, ser líder del Mundial lo valoras mucho más. No, no, jamás me imaginé algo así, por eso quiero aprovechar este momento para lanzar muchos ánimos a Marco (Bezzeccheni), cuya caída ha sido muy fea, mucho y que parece que ha tenido mucha suerte y está bien. Yo sé lo que es acabar, un domingo de carreras, en el hospital”.
‘Martinator’, aunque lo ha contado ya mil veces, quiere recordar, ahora que vuelve a estar en la cima de su profesión, que “aquello fue una pesadilla y no, nunca me imaginé volver a tener la posibilidad de liderar el Mundial. Sí pensé que podría volver a ir en moto y, tal vez, solo tal vez, luchar por el podio y hasta por las victorias, pero nunca por conseguir el liderato de MotoGP”. Y Martín se sorprende de que todo esto haya ocurrido antes de llegar a mitad de campeonato y habiendo ganado solo un GP. “Aún no estoy al cien por cien con la moto, sobre todo en días de mucho calor cuando sufro bastante al igual que los cambios bruscos de temperatura, pero me llevo una ‘pole position’, un quinto puesto en la ‘sprint’, un podio en el gran premio es, sin duda, la manera de demostrar que estamos en la lucha, veremos hasta donde me lleva esto”.
Martín, como el resto de colegas de MotoGP, piensa que el campeonato va a ser espectacular y no solo, no, porque existan ya más de dos, tres, cuatro y hasta cinco candidatos, sino porque quedan demasiados fines de semana y carreras como para hacer pronósticos.
Jorge Martín (Aprilia), nada más cruzar la meta de Assen en tercera posición. / ALEJANDRO CERESUELA
“Ni el día que te caes, eres el último de la fila y no vas a ganar el Mundial, no el día que ganas un GP, ya lo has ganado. ¡Ni hablar! Esto no va así y lo sabemos todos”, señala ‘Martinator’, al que se le ve feliz, muy feliz, pero nada eufórico. “Esto es un maratón, queda mucho y aún no hemos llegado al ‘muro’ (kilómetro 30 de los 42,195 que tiene la maratón), queda muchísimo y como yo he ganado ha sido centrándome en mí mismo. Lo importante es seguir preparándote para que, cuando llegue la oportunidad, el momento, estar preparado para pelear por la victoria o el título. Ese es mi plan y lo que voy a tratar de hacer”.
Y, sí, claro, cuando uno está frente a alguien que cree haber estado a las puertas de matarse, de morir, siempre tiene la sensación de que está frente a alguien que se ha visto reforzado con todo lo que le ha pasado. “Pues sí, lo pienso y lo cuento porque creo que puede servirle a mucha gente. Todo lo que me ha pasado en mi vida, especialmente en los tres últimos años, me ha llevado hasta aquí, hasta hoy que vuelvo a ser líder de MotoGP”.
«Cuando quise dejar Aprilia, maduré muy rápidamente y, ahora, estamos juntos y espero que sigamos así, pues necesitamos estar muy unidos para afrontar el reto del poderío de Ducati y la bestia que es Marc Márquez».
Y lo cuenta con el orgullo y sencillez del que ha sobrevivido a todo. Y, sí, ‘Martinator’, como en su día Marc Márquez, lo puede explicar, entre otras razones, porque es real, muy real, demasiado real. “La experiencia dura de 2023 cuando solo pude ser segundo (‘Pecco’ Bagnaia le arrebató el título), la experiencia del 2024 cuando fui campeón y el infierno del 2025, todo te enseña algo y, al final, lo importante es mantener la pasión por tu profesión y ese hambre de seguir peleando por ganar. El hambre es lo que más me importa”.
Y, aunque a él no le gusta recordarlo (y hace bien ¡que caray!) sí acepta que se le recuerde, que se le pregunte, sobre su momento de rebelión con Aprilia, cuando quiso irse del equipo de Noale, nada más estrenar su contrato.
“He de reconocer que ese momento también fue muy duro, pues me vi obligado a madurar a marchas forzadas. Fue una ruptura con Aprilia dura, pero, al final, nos reconciliamos, a la fuerza, sí, pero nos reconciliamos y todo aquello nos ha llevado hasta aquí. Estamos juntos, sabiendo que en los dos próximos años no estaremos juntos, pero tenemos un gran año y una grandísima oportunidad, así que espero que la unión y motivación de ahora perdure durante los próximos meses, pues no será fácil enfrentarse a una potencia como Ducati y a una bestia como Marc (Márquez). Insisto, espero que sigamos juntos de la mano”.
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