Reptil come reptil. Un vecino de Sant Josep ha grabado una escena poco habitual en su terreno: una de sus tortugas de tierra alimentándose de una culebra de herradura, una de las especies invasoras que más preocupa en Baleares por su impacto sobre la lagartija pitiusa.
En las imágenes puede verse cómo la tortuga tira con su pico del cuerpo de la serpiente. Eso sí, el vecino aclara que el mérito cinegético no es de la tortuga. «A la velocidad que se mueve cada una podrás entender que no las caza. Se las he dado de las que cazo yo», explica.
El vecino asegura que captura las serpientes con trampas instaladas en su terreno y que después las introduce en un bote cerrado antes de meterlas en el congelador. «Es un método que me parece menos cruel que cortarles la cabeza o aplastársela, como hacen algunos. Como son animales de sangre fría, se quedan dormidas», señala.
Según relata, en los últimos tiempos ha encontrado numerosos ejemplares en la finca. «En una ocasión, al mover unos palés de obra apareció una culebra enorme, ancha como mi muñeca, que además estaba hinchada como si hubiera comido algo grande, aunque la mayoría son pequeñas», cuenta.
Plaga de serpientes
La captura de serpientes de herradura está permitida en las islas dentro de las medidas de control de esta especie invasora, que amenaza a la lagartija pitiusa, uno de los reptiles más emblemáticos de Ibiza y Formentera.
Las campañas, coordinadas por el Cofib del Govern balear, han repartido trampas por los municipios de Ibiza, aunque la expansión de las serpientes por la isla sigue siendo una de las principales preocupaciones ambientales de los últimos años.
Fuente: Diario de Ibiza












