Las claves
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La mayoría conservadora del Tribunal Supremo de Estados Unidos entregó este jueves dos contundentes victorias al presidente, Donald Trump, que le permitirán aplicar sus duras políticas antiinmigración.
La decisión se produce antes de un fallo clave sobre el futuro de su decreto para limitar la ciudadanía estadounidense por derecho de nacimiento.
Ambas decisiones se mantuvieron dentro de las líneas políticas del Alto Tribunal, con votos a favor de los seis magistrados conservadores y en contra de las tres juezas liberales.
Miles en peligro de deportación
El Supremo autorizó a la Administración republicana a poner fin al Estatus de Protección Temporal (TPS, en inglés) para unos 350.000 haitianos y 6.100 sirios, ahora expuestos a la deportación.
También pone en riesgo a los aproximadamente 1,3 millones de personas de 17 países que contaban con ese estatus cuando Trump regresó al poder.
La opinión mayoritaria coincidió en que la ley que regula el TPS, creado en 1990 para ofrecer refugio temporal a personas que no pueden regresar con seguridad a sus países, impide a los jueces revisar las decisiones del Gobierno sobre estas protecciones.
Ante recursos de los demandantes haitianos por los comentarios despectivos de Trump, quien les acusó sin pruebas durante la campaña presidencial de comerse «los gatos y perros» en un pueblo de Ohio, los jueces conservadores sostuvieron que «ninguna de las expresiones es abiertamente racial«.
«Esta decisión pondrá en peligro a los haitianos beneficiarios del TPS que huyeron de su tierra natal en busca de aquello que generaciones de inmigrantes anhelaban al tomar la dolorosa decisión de dejar atrás todo lo que conocían: vivir seguros«, afirmó su defensa al conocer dictamen.
Los abogados advirtieron que este fallo «resultará en la muerte violenta e innecesaria de miles de personas inocentes».
Revés para los solicitantes de asilo
La mayoría del tribunal también permitirá que la Administración pueda rechazar a solicitantes de asilo en la frontera con México, lo que reducirá el número de migrantes que las autoridades estadounidenses deben procesar para determinar si tienen derecho a solicitar refugio en el país norteño.
La cuestión a debate era si los ciudadanos no estadounidenses deben cruzar completamente la frontera para poder solicitar el asilo o si lo pueden hacer simplemente presentándose ante cruces fronterizos.
Los magistrados se centraron en delimitar qué significa exactamente «llegar» al territorio estadounidense. La mayoría conservadora afirmó que los migrantes que se encuentran en México no «llegan» por el simple hecho de «intentar, sin éxito, entrar en este país«.
«Las consecuencias de la decisión de hoy son predecibles: más personas morirán«, escribió al disentir la jueza liberal Sonia Sotomayor.
Las protecciones constitucionales, en riesgo
El Supremo se prepara para emitir más decisiones en los próximos días antes del receso estival, que podría comenzar a finales de junio o principios de julio. El próximo día de opiniones será el próximo lunes, 29 de junio.
Un fallo clave será el que decidirá la constitucionalidad de una polémica orden con la que Trump quiere negar la ciudadanía por derecho de nacimiento.
Esta se encuentra consagrada en la Enmienda 14 de la Carta Magna estadounidense, y se extiende a hijos de padres indocumentados o con visados temporales.
Este es un tema de gran relevancia para el presidente, que hizo historia al convertirse en el primer mandatario en activo en asistir a una vista en el Supremo durante la argumentación preliminar.
Entonces, el Alto Tribunal se mostró escéptico frente la posición del Gobierno. El presidente de la corte, el conservador centrista John Roberts, indicó que aunque los tiempos hayan cambiado, «la Constitución sigue siendo la misma».
Un dictamen a favor del Gobierno sentaría un precedente peligroso para la protección de derechos constitucionales, adviertieron entonces los activistas.














