El escritor y periodista Javier Menéndez Flores, autor de la única biografía autorizada de Extremoduro y Robe Iniesta, ha desgranado en ‘Poniendo las Calles‘ de Cadena COPE la figura de este icónico artista.
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En una entrevista con Carlos Moreno, ‘El Pulpo’, Menéndez Flores ha sostenido que Robe es ‘uno de los grandes autores españoles de las últimas cuatro décadas’ y que, como todos los grandes, ‘su obra lo mantiene vivo‘.
Poesía y nitroglicerina
Menéndez Flores, autor del libro ‘Extremoduro: De profundis‘, define el estilo de Iniesta como una mezcla de ‘poesía y nitroglicerina‘.
Según el biógrafo, Robe creó un subgénero propio, el ‘rock transgresivo‘, y, al igual que Joaquín Sabina, constituye ‘un género en sí mismo‘. Su discurso, explica, era el de ‘un guerrero que luchó siempre contra todo y contra todos‘ para imponer su visión artística.
Fragmento de la portada del libro escrito por Javier Menéndez Flores
A pesar de esa imagen combativa, el gran tema de Robe fue siempre ‘el amor o el desamor‘. El escritor ha destacado la dualidad de sus composiciones, que el propio artista definía como canciones ‘de amor y de guerra‘, una descripción que a Menéndez Flores le parece ‘fascinante‘. ‘Él se desangra por esa herida a lo largo de todo su cancionero’, ha añadido.
Robe Iniesta era un guerrero que luchó siempre contra todo y contra todos»
Escritor y periodista
La persona detrás del mito
Durante la conversación, el autor ha recordado la evolución personal de Robe. Al principio de su carrera era ‘un tsunami‘, explosivo tanto en las entrevistas como en el escenario.
Sin embargo, con la profesionalización del grupo tras la llegada del guitarrista Iñaki ‘Uoho’ Antón en 1996 y el disco ‘Agila‘, su actitud cambió.
‘La música se convierte en su verdadera preocupación y se vuelve mucho más introspectivo’, ha señalado Menéndez Flores, quien lo describe como ‘un gran tímido‘.

El cantante Roberto Iniesta, ‘Robe’, actúa durante una actuación en el Auditorio Marina Sur
Esa introspección vino acompañada de un profundo recelo hacia los medios de comunicación. Después de ser ‘ignorado o menospreciado‘ durante diez años por la prensa generalista, Iniesta ‘se vengó de ellos no concediendo entrevistas‘ durante el mismo periodo.
Con ello, según el escritor, demostró que ‘el público es soberano‘ y que los periodistas no son ‘imprescindibles para hacer llegar un discurso artístico a la calle‘.
Robe no escribía canciones, escribía estados de ánimo»
Escritor y periodista
Este rechazo a la fama era una constante en su vida. Menéndez Flores ha explicado que a Robe le gustaba que sus canciones llegaran a la gente, pero entendía que su discurso eran sus creaciones, no su vida privada.
‘Qué le importa a la gente cuál es mi color favorito‘, ironizaba el músico, un gesto que para su biógrafo ‘lo ennoblece y habla a favor de quién fue‘.
Un creador de atmósferas
Una de las definiciones más certeras sobre su obra la aportó una oyente del programa, Leticia, quien afirmó que ‘Robe no escribía canciones, escribía estados de ánimo‘.
Menéndez Flores ha suscrito plenamente esta idea: ‘La comparto plenamente. Lo he dicho muchas veces, yo creo que Robe lo que creaba eran atmósferas‘.
Para el experto, entrar en un disco de Iniesta es acceder a ‘un mundo lleno de sorpresas, emociones, sensibilidad, belleza y dolor‘.

Portada del disco ‘La ley innata’, el mejor de la banda para Javier Menéndez Flores
Esta creación de universos sonoros se apoyaba en un perfeccionismo absoluto. El autor ha puesto como ejemplo el disco ‘La ley innata‘, una obra conceptual en la que Robe e Iñaki ‘Uoho’ trabajaron durante cinco años.
El resultado es, en su opinión, ‘el mejor disco de rock que se ha hecho nunca en este país‘, una auténtica ‘ópera rock‘ que los llevó ‘al borde de la locura‘.
La locura es, precisamente, un tema recurrente en la obra de Iniesta, quien tituló su única novela ‘El viaje íntimo de la locura‘.
Su obra le sobrevive y que seguirá enganchando a nuevas generaciones»
Escritor y periodista
Para Menéndez Flores, esto tiene sentido porque ‘un artista vive al borde de la locura, un artista es un inadaptado‘. Y añade que, aunque el éxito te convierta en ‘un inadaptado de lujo‘, el creador siempre está ‘batiéndose en duelo con sus propios demonios‘.
El legado de Robe Iniesta es innegable y transversal, capaz de reunir en sus conciertos ‘al electricista y al notario‘, como ha recordado el escritor.
La prueba definitiva de su impacto fue la ‘procesión de 50.000 personas‘ que acudieron espontáneamente a Extremadura para despedirle. ‘Su obra le sobrevive y que seguirá enganchando a nuevas generaciones‘, ha concluido Menéndez Flores.















