La inspiradora lección de Sudáfrica: sigue tu propio camino

El escritor y viajero Andrés Pascual comparte una de las lecciones más poderosas que ha aprendido en sus viajes por el mundo, una idea que encontró en Sudáfrica: sigue tu propio camino. En un país de más de 60 millones de habitantes, 11 lenguas oficiales y una enorme diversidad cultural, la clave para potenciar el entusiasmo reside en atreverse a perseguir lo que uno ama. Pascual asegura que cuando se sigue la propia senda, incluso en terrenos inciertos, se abren puertas que no estaban previstas.

La lección de resiliencia de Mandela

Para Pascual, Sudáfrica es el principio de todo, un viaje que le cambió la vida hace 30 años, justo después de la caída del apartheid. Allí profundizó en la figura de Nelson Mandela, de quien aprendió una lección sobre la resiliencia y el poder de la actitud. A pesar de pasar dos décadas en una celda diminuta, el Premio Nobel de la Paz sonreía cada mañana a su carcelero, Christo Brand.

Pueden robarme la libertad de un movimiento, pero nadie, nadie me robará nunca la libertad de escoger como quiero sentirme»

Andrés Pascual

Escritor y viajero

La intención de Mandela no era ingenua, sino una expresión de paz interior que transformaba su entorno. Él mismo decía: «Pueden robarme la libertad de un movimiento, pero nadie, nadie me robará nunca la libertad de escoger como quiero sentirme«. Esta actitud forjó una amistad tan profunda que el propio carcelero la narró en el libro ‘Mandela, mi prisionero, mi amigo‘.

El fotógrafo que abrazó la oscuridad

La otra gran historia que marcó a Pascual es la de Johan Galland, un belga que dejó todo para cumplir su sueño de vivir en África. Se instaló en la región de Durban, en Zululandia, y comenzó a trabajar como fotógrafo para agencias como National Geographic. Sin embargo, el destino le tenía preparada una prueba: tras tomar quinina para la malaria, un efecto secundario le dejó casi ciego.

Lejos de rendirse, Galland se negó a abandonar su sueño. «Me han robado la vista, pero nada ni nadie va a robarme la libertad«, afirmó. Decidió buscar otro modo de alcanzar su meta y, como le apasionaban los perros, se dedicó a la cría de una especie autóctona llamada Fricanis. Durante 40 años fue feliz escribiendo libros sobre ellos y convirtiéndose en el mayor experto del continente.

Si tú no diriges el timón de tu vida, otros lo harán por ti»

Andrés Pascual

Escritor y viajero

Cuando Pascual conoció a Galland y le confesó que su propio sueño de ser escritor le parecía imposible, recibió una respuesta que se convirtió en un mantra para él: «Si tú no diriges el timón de tu vida, otros lo harán por ti«. Este encuentro fue el impulso definitivo para que el autor dejara la abogacía y se dedicara a la escritura.

El horizonte es para caminar

Según Pascual, una palanca infalible para generar entusiasmo es seguir tu propio camino hacia horizontes personales. Citando al filósofo Eduardo Galeano, recuerda que aunque el horizonte siempre se aleje, «sirve para empujarnos a caminar«. El valor no está en alcanzarlo, sino en el propio camino, un recorrido donde esperan la sorpresa, el asombro y la chispa de la vida.

Este principio no exige dar un giro de 180 grados a la vida, sino luchar contra las creencias limitantes y perseguir aquello que ilusiona, ya sean grandes proyectos o pequeñas aficiones. Como concluye Pascual, se trata de explorar con libertad «los senderos que te conducen a la persona que quieres ser«. Un proverbio sufí que aprendió en Siria resume la idea: «Insiste ante una sola puerta y mil puertas se abrirán ante ti«.

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