La musculatura de la pierna derecha se ha convertido en un tormento para Raphinha. Lo ha sufrido el FC Barcelona a lo largo de la pasada temporada y ahora le toca a la selección de Brasil, que teme perder su aportación por lo que queda de Mundial. Tras la revisión médica realizada en EEUU, la Federación brasileña confirmó la lesión, indicó que llevará a cabo un tratamiento «intensivo» para intentar salvar su participación. No abandona la concentración.
Raphinha se puso de cuclillas en el minuto 40 del segundo encuentro de Brasil de la primera fase, saldado con una cómoda victoria sobre Haití. Con la mirada seria que se dibuja en los contratiempos, musitó que no podía continuar a Vinicius, que corrió a interesarse por la situación. Se retiró caminando con lentitud, sin exteriorizar dramatismo, pero sabedor de lo que podía tener. Esa pierna derecha, en concreto los isquiotibiales, le había dejado en la estacada cuatro veces a lo largo de la temporada. Esta es la quinta. Conoce bien los síntomas. Una preocupación para él, para Brasil y para el FC Barcelona.
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El jugador del Madrid ya avanzó tras el partido que Raphinha parecía tener la misma lesión que se hizo en un amistoso con Brasil ante Francia, justo cuando el Barça encaraba el tramo decisivo en la Liga y la Champions. Una lesión en el bíceps femoral que generó un considerable disgusto en el vestuario barcelonista. Le dejó KO durante algo más de un mes y se perdió seis partidos, entre ellos la doble eliminatoria europea de cuartos de final ante el Atlético.
El parte médico oficial de la Federación de Brasil explicó este sábado que «Raphinha se sometió a una prueba de imagen que confirmó una lesión muscular en la parte posterior del muslo derecho. El jugador seguirá un protocolo de tratamiento intensivo, supervisado por el equipo médico de la selección brasileña, con el objetivo de recuperarse y volver a la actividad lo antes posible». No hay plazos.
Raphinha se retira lesionado en el partido de Brasil ante Haití del Mundial. / DAN MULLAN / Getty Images via AFP
Cabe imaginarse la tristeza del futbolista. Era su Mundial. El capitán de la selección. El referente en ataque junto a Vinicius. Llegaba en plena madurez, con 29 años. Por culpa de las lesiones no había jugado al nivel del curso anterior, en que se erigió en uno de los favoritos a levantar el Balón de Oro junto a Dembélé y Lamine Yamal. Cuatro lesiones casi encadenadas que esperaba haber dejado atrás. Pero tiene pinta que los isquiotibiales le han vuelto a traicionar. Ahora se agarra a la esperanza de una rápida recuperación.
El periodo de baja más largo en esta última temporada ya fue por culpa del bíceps femoral, que le mantuvo dos meses mirando la acción desde la grada. La lesión se la hizo en Oviedo en septiembre. Su recuperación fue atropellada, con dos recaídas, en parte por sus ansias de volver, aunque médicos y fisioterapeutas recibieron sus dosis de críticas internas.
Reapareció el 22 de noviembre coincidiendo con la reapertura del Camp Nou ante el Athletic. Frente al Elche, a finales de enero, sufrió una sobrecarga que le hizo perder tres encuentros más. Recuperó la forma y volvió a ser el futbolista capital que tanto aprecia Hansi Flick por su nivel de energía y presión. Hasta que volvió a caer por culpa de unas ansias excesivas en el amistoso ante Francia a finales de marzo. Seis encuentros más desaparecido, el tramo más trascendente. Aun así, ha saldado la campaña con 21 goles y 8 asistencias. Buenos números.
Oferta de Arabia Saudí
Deco optó por cubrirse las espaldas con Anthony Gordon. El veloz delantero inglés, que ha costado 70 millones, más 10 condicionados, está llamado a competir con Raphinha por un puesto titular y, en el peor de los casos, cubrir sus ausencias por lesión de sus frágiles isquiotibiales. Todo ello si no opta por aceptar la millonaria oferta que procede de Arabia Saudí.
Prácticamente cada verano los petrodólares llaman a su puerta. Nunca se ha dejado seducir, pero a punto de cumplir 30 años, podría esta vez ser distinto. Flick tendría un buen disgusto, la tesorería azulgrana, no tanto. ¿Y la dirección deportiva? Dispondría de más capital para convencer al Atlético sobre Julián Álvarez. El verano no ha hecho más que empezar.
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