Nevenka Fernández ha regresado este sábado a Ponferrada (León) en su primer acto público en la ciudad después de abandonar España hace más de 20 años para participar en un acto sobre igualdad en el que ha sostenido que es posible «salir del infierno y reconstruir algo donde no gane la oscuridad».
«Han pasado 25 años y ha sido un camino como el de muchas personas, a veces más fácil, a veces un poco menos. Pero finalmente he conseguido vivir como quería. Y tengo muchas cosas buenas en mi vida, en mi familia. Es posible salir del infierno y es posible salir y reconstruir algo donde no gane la oscuridad, donde venza la luz», ha recalcado.
El caso de Nevenka Fernández salió a la luz en el año 2001 cuando, siendo concejala del PP de Hacienda en Ponferrada, denunció por acoso sexual, laboral y psicológico al entonces alcalde de la localidad, Ismael Álvarez, también del PP, con quien había mantenido una relación.
Pese a su denuncia, Fernández se encontró con la incomprensión de una gran parte de la sociedad, aunque la exconcejala consiguió algo inesperado hace más de 20 años: que Ismael Álvarez fuera condenado en 2002 a nueve meses de prisión más una multa y al pago de una indemnización de 12.000 euros a la víctima.
El caso tuvo mucha relevancia social porque se convirtió en el primer cargo político en España condenado por acoso.
Nevenka Fernández se ha pronunciado de este modo durante el transcurso de la jornada ‘Justicia, voces y memoria: de la violencia sistémica a la reparación’ celebrado en La Térmica Cultural, un acto que, ha asegurado, ha servido como reparación con Ponferrada. La jornada ha sido inaugurada por la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco), Sara Aagesen y posteriormente Nevenka Fernández ha participado en la sesión ‘Denuncias que abren camino. Memoria, valentía y reparación’ junto a Charo Velasco, portavoz municipal socialista en Ponferrada cuando Nevenka denunció el acoso por parte del alcalde y persona que la apoyó a pesar de ser su rival política. Ambas se han reencontrado en Ponferrada tras permanecer sin verse desde que se celebró el juicio contra Ismael Álvarez en el año 2002.
«Un panorama complicado»
Durante la sesión, Nevenka ha hecho alusión a la evolución producida en los casos de violencia contra la mujer desde hace 25 años. «Creo que hay más visibilidad, hay más leyes, hay más apoyo de una parte de la sociedad que está dispuesta a mirar a los ojos y a escuchar a las mujeres que denuncian violencia. Sigue existiendo un panorama complicado porque hay muchas personas que aún no reconocen que esto existe. Y además, bueno, vivimos un mundo donde para pelear eso se utiliza la violencia, se utiliza o utilizan el descrédito, el insulto», ha precisado.
En este sentido, ha señalado que aún es difícil para las mujeres encontrar la protección que necesitan para denunciar e ir hacia adelante, pero también están más acompañadas ahora que hace 25 años. «Es mucho más fácil hoy hablar de lo que te ocurre y que te comprendan, que haya alguien que te comprenda, que te acompañe», ha sostenido.
«Se sigue cuestionando» a la mujer
Al respecto, ha destacado la importancia de contar con la ayuda de los médicos en los casos de violencia contra la mujer. El acompañamiento, según ha apuntado, «sigue siendo difícil porque se sigue cuestionando» a la mujer y, el hecho de denunciar es «dificilísimo» para la víctima. Es dificilísimo atreverse a denunciar, no solamente desde la perspectiva personal, sino también lo que una mujer se juega cuando denuncia», ha apostillado.
Además, ha explicado que el proceso judicial también requiere de «muchísima fuerza» y los interrogatorios no siempre están pensados para proteger la sensación de vulnerabilidad que una persona que ha sufrido abuso. «No pierdo la esperanza (…) Pienso que la mayor parte de las personas tenemos un corazón sano, tenemos esa luz y a veces lo que nos falta es atrevernos, porque es difícil atreverse a hablar cuando toda la vida te han enseñado que es mejor que estés callada», ha añadido.
En cuanto a la forma de hacer política, se ha referido a Charo Velasco, una persona que fue «fundamental» cuando denunció al entonces regidor de Ponferrada por acoso. «Charo es como el ejemplo de que la política puede ser otra cosa», ha subrayado.
«Creo en un mundo mejor»
«Yo también creo en un mundo mejor; tengo esperanza en que podamos construir un mundo bueno para todos. Un mundo, como yo digo, donde el feminismo, que no es una cuestión de hombres o mujeres, sino una cuestión de corazones sanos (…) un lugar donde se nos respete por quienes somos, así que sí, yo veo un cambio gigantesco», ha concluido.
Tras la sesión en la que han participado Nevenka Fernández y Charo Velasco se ha inaugurado un mural en honor a Nevenka realizado por la ilustradora granadina Mercedes de Bellard.
Durante la jornada Nevenka ha estado arropada por sus familiares, así como por numerosos representantes políticos, ninguno de ellos del PP. Entre ellos han estado presentes, además de Sara Aagesen, el presidente de la Diputación de León, Gerardo Álvrez Courel; el subdelegado del Gobierno en León, Héctor Alaiz Moretón; el secretario provincial del PSOE en León, Javier Alfonso Cendón; el presidente del Consejo Comarcal del Bierzo, Olegario Ramón o la vicesecretaria del PSCyL, Nuria Rubio.














