Llega el verano 2026 y con él, las altas temperaturas y el sol intenso que puede llegar a ser perjudicial para la salud si no nos protegemos correctamente. Eso sí, también es la época ideal para tomar el Sol, salir aprovechando el buen tiempo y hacer planes con las amistades y la familia.
La ciencia es muy clara respecto a los beneficios y los inconvenientes de la luz solar y natural sobre nuestro cuerpo, pero vamos a empezar con los inconvenientes.
En caso de no protegernos adecuadamente, podemos sufrir quemaduras en todo nuestro cuerpo que favorezcan la aparición de enfermedades a largo plazo, como puede ser el cáncer de piel. De igual forma, nuestros ojos se pueden ver muy perjudicados si pasamos ratos largos al Sol sin protegerlos.
Por ello, es importante no pasar largos periodos expuestos a la luz solar, sobre todo en estas épocas veraniegas en las que los meteorólogos alertan por las altas temperaturas. Así, lo ideal es equiparse con gafas de sol polarizadas y con gorra, y en caso de salir a hacer deporte, con ropa con certificado UPF (Factor de Protección Ultravioleta).
No obstante, exponernos a luz natural con moderación supone beneficios a la mayoría de las personas, y también están contrastados por la ciencia.
Tal y como reveló un estudio publicado en ‘PubMed Central’, los ritmos circadianos se regulan cuando nos exponemos a la luz natural, por lo que el organismo distingue a la perfección cuándo debe estar alerta y cuándo debe pasar a un estado más relajado para descansar. Así, se potencia la calidad del descanso y se concilia el sueño más rápidamente.
Igualmente, los beneficios no son únicamente respecto a la calidad del sueño y el descanso nocturno, pues se ha visto que toda la salud mental en general se ve beneficiada, concretamente en un estudio que publicó la revista ‘Nature’.
Las conclusiones fueron claras, ya que los científicos vieron que los síntomas depresivos disminuían en las personas que analizaron y además aseguraban que el bienestar mental aumentaba, igual que disminuía la ansiedad.
En un momento de la historia en el que no dejan de aumentar los trastornos de salud mental, exponerse diariamente unos 20 minutos a la luz solar puede ayudar mucho para sentirse mejor en el día a día, tanto en personas jóvenes como en las más mayores, y es que a veces abusamos de pasar tiempo en interiores con luz muy agresiva.












