España quedará al margen de las deliberaciones para el diseño de una ‘OTAN Europea’

  1. Ausencia de Pedro Sánchez 
  2. Objetivos y desafíos de la OTAN en la Cumbre de Bestepe
  3. Tensiones financieras y políticas entre España y la OTAN
  4. El nuevo directorio E-5 y la posición de España en la Alianza
  5. Conflictos políticos internos y su impacto en la cooperación aliada
  6. Fiabilidad operativa de España frente a su influencia política
  7. Factores políticos del Gobierno y su repercusión en la OTAN
  8. Evolución del distanciamiento España-OTAN y propuestas del Partido Popular

Ausencia de Pedro Sánchez 

Al igual que ocurrió en el pasado encuentro previo a la Cumbre de La Haya, Pedro Sánchez no ha sido invitado a la reunión que celebrarán en Berlín los principales socios de la Alianza. Un gesto que habla sobre el escaso peso que atesora España internacionalmente en un marco directamente relacionado con la Organización del Tratado del Atlántico Norte.

La Cumbre de la OTAN se celebrará en el complejo presidencial de Beștepe. Ya se ha confirmado la presencia de Donald Trump tras los cambios de posición que ha mostrado a la comunidad internacional. El encuentro de líderes será el inicio de la redefinición de una OTAN más europea y con más independencia en materia militar.

Objetivos y desafíos de la OTAN en la Cumbre de Beștepe

En Ankara se abordará la voluntad de cohesión de la Alianza frente a las amenazas de Rusia y la os desafíos estratégicos de China, el mantenimiento del apoyo a Ucrania, y el compromiso de reforzar la defensa mediante un aumento del gasto militar, mayores capacidades industriales y logísticas y una mejor protección de infraestructuras críticas y sistemas de ciberseguridad.

Tensiones financieras y políticas entre España y la OTAN

Fuentes cercanas a la OTAN destacan a Confidencial Digital la insistencia que habrá respecto a la idea de unidad política, compromiso de defensa y necesidades financieras logísticas, incluyendo el aumento del PIB al 5%. Una medida que no convence en el Ejecutivo de Pedro Sánchez y que, por lo tanto, según el comunicado emitido por el Gobierno, solo se compromete a aumentar al 2,1%.

Respecto a la ausencia de Sánchez en el encuentro de los principales aliados en Berlín, en Bruselas no ha llamado la atención. “No tiene sentido invitar a Pedro Sánchez a este tipo de reuniones preparatorias. Es el país que menos gasta en defensa y, en el horizonte temporal de 2035, las capacidades militares que España puede aportar son limitadas”, señalan las fuentes comunitarias consultadas. .

Admiten a ECD la gran pérdida de peso que esto refleja para España dentro de la OTAN. Además, comentan que, a partir de la Cumbre de Turquía, la OTAN examinará cada año el gasto en defensa de los aliados y no cumplir “tendrá consecuencias políticas”. “No puedes beneficiarte del paraguas común si no aportas lo que te corresponde”, aseguran.

El nuevo directorio E-5 y la posición de España en la Alianza

El directorio llamado E-5, que se está confeccionando, está diseñando la futura OTAN. Una Alianza más europea donde no cuentan con España para el gobierno estratégico. Diplomáticos españoles muestran su preocupación por el contexto político que atraviesa España en cuanto a la Cumbre, y se ciñen al principio de solidaridad que establece la cooperación de los aliados. Estas fuentes advierten de que, si bien existen matices dentro de la Alianza respecto a la política de Donald Trump, la estrategia de “confrontación directa” adoptada por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez penaliza gravemente la posición de España.

Según explican, el funcionamiento de la OTAN se sustenta en un principio básico de solidaridad, en el que la discrepancia es aceptable pero desmarcarse del consenso común resulta inasumible. Por ello, la diplomacia euroatlántica expresa su preocupación ante lo que consideran un peligroso precedente, que pone en riesgo la operatividad del sistema de defensa colectivo.

Conflictos políticos internos y su impacto en la cooperación aliada

Desde el punto de vista operativo, España es un socio fiable, ya que participa en misiones de la OTAN, entre las que destacan la presencia de blindados en Letonia, los radares en Rumanía y el liderazgo que posee en la brigada multinacional de Eslovaquia. No obstante, expresan que “una cosa es ser fiable y otra ser importante. En términos de influencia política y estratégica, España ha pasado a un segundo plano”.

Fiabilidad operativa de España frente a su influencia política

Hay, además, un factor delicado: la presencia de fuerzas políticas dentro del Gobierno que son abiertamente críticas con la OTAN, como es el caso de Sumar, que defiende la salida de España de la Alianza.

Se recuerda también obtuvo la propuesta de las Juventudes Socialistas para plantear que España se saliera de la OTAN, durante el 27.º Congreso del PSOE, el pasado mes de mayo. Calificaron a la Alianza como una institución que solo es útil para los países que rinden pleitesía y servilismo a las demandas estadounidenses.

En base a esto, desde Bruselas destacan a Confidencial Digital que compartir información sensible con España se percibe complicado en materia de inteligencia, porque existe el temor de que esa información pueda “acabar en manos” de actores que cuestionan la Alianza.

Factores políticos del Gobierno y su repercusión en la OTAN

“Desde la entrada de Sánchez, España ha quedado descolgada. Antes, prácticamente ningún país cumplía el objetivo del gasto tras la Cumbre de Gales en 2014. La diferencia es que ,después de la Cumbre de La Haya, muchos socios han acelerado y España no”, sostienen.

En los últimos años, las fricciones de España con la OTAN han escalado, hasta alcanzar su punto de máxima tensión tras La Haya. Aunque el distanciamiento inicial se cimentó sobre el persistente incumplimiento español de los techos mínimos de gasto militar ,y los recelos aliados por la presencia de facciones anti-OTAN en el Consejo de Ministros, la verdadera ruptura estratégica se consolidó cuando el Gobierno plantó cara a las exigencias de Donald Trump y Mark Rutte de elevar el presupuesto de defensa al 5% del PIB para 2035.

La decisión de Sánchez de desmarcarse de ese objetivo y forzar un presupuesto limitado al 2,1% basándose en «capacidades», sumada a su frontal oposición contra las directrices de Washington, ha terminado por aislar políticamente a España y la ha desplazado de los núcleos duros de planificación euroatlántica.

Fuentes del Partido Popular consultadas por Confidencial Digital afirman con contundencia que, cuando se produzca la salida de Sánchez, este contexto se modificará.

Afirman que Núñez Feijóo tendrá el deber —”y lo hará”— de modificarlo rápido, y recalcan que el programa de los populares es llegar al 5% del PIB en materia militar que demanda la Administración Trump, tal y como anunció el líder popular en junio de 2025.

Fuentes de la Alianza afirman que España es un socio fiable de la OTAN, pero no es decisivo ni formará parte de la nueva ‘OTAN Europea’ si mantiene su senda inamovible de no subir el gasto en defensa.

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