A juicio una reyerta familiar a tiros y navajazos en Granada

La Audiencia de Granada celebra este jueves el juicio contra cinco acusados de participar en una reyerta que incluyó varios disparos y navajazos entre dos familias enfrentadas de Atarfe (Granada). El proceso judicial se desarrollará en la Sección Primera de la Audiencia.

Los implicados se enfrentan a acusaciones por delitos de tentativa de homicidio, amenazas y lesiones. Los hechos que se juzgan se remontan a la mañana del 24 de junio de 2020, según consta en el escrito de acusación provisional de la Fiscalía.

Una discusión que acabó a tiros

El conflicto se originó cuando uno de los acusados, un joven de 23 años, se presentó junto a su madre en la vivienda de otros dos implicados, padre e hijo. Tras una discusión, presuntamente efectuó varios disparos que impactaron en la puerta de la casa y huyó del lugar.

Tras el incidente, el padre y el hijo, considerados dos de los principales acusados, persiguieron al joven cada uno en un vehículo. Lograron darle alcance en la rotonda de las Pirámides de Atarfe, donde le bloquearon el paso para que no pudiera escapar.

Brutal apuñalamiento

Una vez interceptado, el hijo se encaró con el joven y comenzó a agredirle. Su padre, que observaba la escena desde su coche, se unió a la pelea armado con una navaja o un objeto similar. Con la ayuda de su hijo y de una tercera persona, sujetaron a la víctima mientras el padre, supuestamente, le asestaba varias puñaladas.

La situación se agravó con la llegada de más familiares de ambos bandos. Entre ellos se encontraba el quinto implicado, otro hijo del principal acusado, quien participó en la paliza a varias de las personas que intentaban socorrer al hombre apuñalado.

Peticiones de la Fiscalía

La Fiscalía acusa de intento de homicidio a los tres hombres que participaron en el apuñalamiento: el padre, el hijo y la persona que les ayudó. Para ellos, solicita una condena de siete años de prisión y cinco de libertad vigilada, además de una orden de alejamiento de doce años.

Además, el ministerio público acusa al padre y al hijo de delitos de lesiones, por los que pide una multa. El otro hijo que se sumó a la pelea también está acusado por este último delito. Por su parte, a la víctima del apuñalamiento se le atribuyen delitos de amenazas y lesiones, por los que la Fiscalía pide dos años de cárcel, una multa y prohibiciones de comunicación y acercamiento. A estas peticiones se suman distintas indemnizaciones por responsabilidad civil.

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