El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, lanzó este domingo en São Paulo la campaña para la reelección, con el foco puesto en el combate a la violencia de género y al crimen organizado y la promesa de continuar con los programas sociales.
«En mi cuarto mandato quiero terminar con algunos de los dilemas de nuestro país», afirmó Lula, de 80 años, frente a miles de simpatizantes reunidos en el estadio municipal de Vila Euclides, lugar en el que encabezó las históricas huelgas sindicalistas en plena dictadura militar. Mientras hablaba, resonaba en un estadio casi lleno el grito que siempre acompaña los actos del líder progresista: “Olé, olé, olé, olé, Lula, Lulaaa”.
A dos meses de las elecciones, el presidente recordó hitos de su trayectoria política y lo que considera son los logros de su actual Administración, como la creación de 10 millones de empleos formales en tres años y medio, y la ampliación de los programas sociales. «¿Qué futuro quieres para el pueblo brasileño si no inviertes en salud, educación, vivienda…?», se preguntó, en referencia a los gobiernos de derecha que lo precedieron.
Pese a lanzar críticas veladas, no mencionó por su nombre al exmandatario ultraderechista Jair Bolsonaro (2019-2022) ni al hijo mayor de este, el candidato presidencial Flávio Bolsonaro, su principal rival en los comicios de octubre.
Luiz Inácio Lula da Silva saluda a su llegada al lanzamiento de campaña para su reelección. / Sebastiao Moreira / EFE
En cuanto a la seguridad, una de las principales preocupaciones de la población, Lula enfatizó la necesidad en perseguir a los líderes de las facciones y no a cualquier simple integrante. «Es quitándoles el dinero que vamos acabar con el crimen organizado», declaró.
Acompañado por su esposa, la primera dama, Rosângela ‘Janja’ da Silva, Lula también hizo hincapié en la lucha contra la violencia machista. «No es posible no poder acabar con esa violencia», afirmó, antes de llamar a los hombres a tratar a sus parejas como «compañeras» y no como «servidoras o esclavas».
Tampoco faltó, como ha sido habitual en sus últimos actos, una defensa de la soberanía brasileña frente a las presiones de potencias extranjeras. En ese sentido, reafirmó la importancia de que Brasil sea capaz de extraer y procesar por sí mismo los minerales críticos. «No quiero a EEUU, ni a Rusia, ni a China, ni a nadie… Nosotros vamos a explotar los minerales críticos en beneficio del pueblo brasileño», dijo, entre los aplausos de los asistentes.
En el acto dominó un ambiente festivo, con samba, bailes de hip hop y cientos de asistentes vestidos de rojo, el color del Partido de los Trabajadores de Lula.
Con todo, las últimas encuestas colocan a Lula y a Flávio Bolsonaro en empate técnico, con un 43% de las intenciones de voto para el primero y 40% para el segundo.
Flávio Bolsonaro sale al ataque
El senador brasileño Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, inició este domingo su campaña para las elecciones presidenciales de octubre con duros ataques hacia el actual mandatario y aspirante a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva, y prometió tratar a los narcotraficantes como «terroristas». «¡Lula es el moroso de la esperanza!«, exclamó el abanderado del Partido Liberal (PL) ante centenas de seguidores en la playa de Copacabana, en la turística ciudad de Río de Janeiro, bastión político de su familia.
Flávio, primogénito del exmandatario Jair Bolsonaro, acusó a Lula de «endeudar» a los brasileños, «pelear con países que están a 10.000 kilómetros de distancia», generar pérdidas millonarias a las empresas públicas y dejar de lado la lucha contra el crimen organizado.
«En el actual Gobierno, los fusiles siguen entrando por la frontera con Bolivia, al igual que las drogas, que van a parar a Río y al Amazonas. No tiene control, o está aliado con el crimen organizado o es muy incompetente», declaró. «Voy a recuperar la soberanía de Brasil. Voy a tratar a (las bandas) PCC (Primeiro Comando da Capital), Comando Vermelho (CV) y a las milicias (paramilitares) como organizaciones terroristas», prometió, en línea con el presidente estadounidense, Donald Trump.
En este contexto, se posicionó como el candidato que enfrentará el sistema político «podrido» de Brasilia y adelantó que, si gana los comicios, aplicará un «tijeretazo» para reducir impuestos, burocracias y cargos de confianza en la Administración. «Soy el único candidato que tiene credibilidad para rescatar la credibilidad de Brasil ante el mundo», aseguró.

Flavio Bolsonaro. / Maria Magdalena Arrellaga / BLOOMBERG
Durante su discurso también defendió con vehemencia el legado de su padre Jair, actualmente inhabilitado, condenado por la Corte Suprema y en prisión domiciliaria por tramar un golpe de Estado contra Lula tras perder las elecciones de 2022. También, afirmó que el exmandatario es un «hombre honesto» que «nunca fue una amenaza para la democracia, sino todo lo contrario, fue el último obstáculo para que el país no se convirtiera en una dictadura».
Flávio, abogado de 45 años, abrió su campaña sobre un tráiler en la playa de Copacabana. El senador apareció poco antes del mediodía mascando chicle y vestido con una camiseta amarilla que llevaba el mensaje «Brasil es mi partido» en letras verdes. Por debajo llevaba un chaleco antibalas debido a las múltiples amenazas de muerte que viene recibiendo, de acuerdo con sus asesores.
Según el último sondeo, publicado el viernes por la firma Quaest, el aspirante del PL parte con una ligera desventaja con respecto a Lula, que hoy empezó su campaña también en su cuna política, el municipio de São Bernardo do Campo, a las afueras de São Paulo. Sin embargo, en una eventual segunda vuelta, ambos aparecen empatados técnicamente, ya que Lula obtendría un 43% y Flávio, un 40%.
El senador estuvo acompañado por su candidato a vicepresidente, el exfiscal Alfredo Gaspar, su esposa Fernanda Bolsonaro y por diversos correligionarios, que reivindicaron el legado del Gobierno de Jair Bolsonaro, atacaron a la izquierda «asquerosa» y defendieron los valores de la familia tradicional.
Fuente: El Periódico











