La esperanza de vida en Aragón llegará a los 86 años en 2040, dos más de los actuales. Son las estimaciones que hace el Instituto Nacional de Estadística (INE) en las proyecciones de población 2026-2076 publicadas este miércoles. La cifra, en aumento desde al menos los últimos 50 años, refleja los avances sanitarios de las últimas décadas al tiempo que tensiona el Estado de bienestar, que en la comunidad aragonesa ya sufre por tener una población envejecida y que, según las previsiones, seguirá haciéndolo en los próximos años.
Desde el INE aclaran que las proyecciones de población no constituyen una predicción porque no tienen como objetivo determinar cuál es la evolución más probable, sino que son una simulación que se realiza teniendo en cuenta las circunstancias actuales y suponiendo que estas tendencias se mantengan con el paso del tiempo.
La esperanza de vida en Aragón está ahora fijada en 84 años (84,32 en concreto), según los datos del INE. Si el dato se desgrana por sexos, la media de las mujeres supera con creces a la de los hombres, con 87 años (86,82 en concreto) y 82 (81,79 en concreto) respectivamente. En la actualidad, la estimación para ellas es cinco años superior a la de ellos.
El INE proyecta que esta misma tendencia se mantendrá en 2040, cuando la esperanza de vida alcanzará los 86 años en Aragón y las mujeres llegarán hasta los 88, un punto por encima del nivel actual. El crecimiento será superior en los hombres, que llegarán a los 84 años (83,84).
Los datos reportan aspectos positivos para la comunidad aragonesa, pero también generan un impacto en su sistema sanitario y de cuidados, que deberá actualizarse para dar respuesta a las circunstancias demográficas de los próximos catorce años. Por un lado, la esperanza de vida vuelve a aumentar, lo que posiciona a Aragón como uno de los territorios con mejores niveles y evidencia que los últimos avances médicos sí influyen en la sociedad. Los nuevos tratamientos avanzados explican, entre otras causas, el porqué la esperanza de vida podría llegar a los 86 años en 2040.
En juego entran también otros factores como las nuevas tecnologías o el uso de la Inteligencia Artificial (IA), que también se ha adentrado en el mundo de la medicina y que respalda las proyecciones del INE. La innovación médica también se traduce en una mejor calidad de vida para la población aragonesa, que no solo vive más, sino también en mejores condiciones gracias al mayor conocimiento sobre la salud humana.
Pero llegar a los 86 años también tiene consecuencias en el Estado de Bienestar. La población aragonesa está envejecida -el INE señala que cada año de los analizados en sus proyecciones (2026-2076) la cifra de defunciones supera a la de nacimientos a nivel nacional- y cada vez se tienen menos hijos. Este fenómeno ya se ha dejado notar en el sistema aragonés de salud, que cada vez se encuentra con más pacientes con comorbilidades que requieren de un seguimiento médico continuado.
A ello se suma la situación que sufre la Atención Primaria en Aragón, en la que faltan profesionales sanitarios, sobre todo en el medio rural, y que es la primera asistencia que reciben los pacientes. Mucha de la población mayor se concentra en los pueblos de la comunidad y no todos ellos disponen de centro de salud, por lo que requieren de atención domiciliaria.
Esta misma situación se da en las residencias para personas mayores y en las listas de espera para recibir la dependencia, que aunque se ha reducido un 5,8% en los que va de 2026 hasta cerrar mayo con 4.615 personas, según refleja el último informe de la Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales, el sistema es low cost (bajo coste) porque ofrece «intensidades muy bajas de servicios, un escaso número de servicios residenciales y unas cuantías bajas en las prestaciones de cuidados en el entorno familiar o en las vinculadas al servicio».
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