Desde el pasado domingo 14 de junio, está en vigor el nuevo etiquetado para las mieles que se comercializan en España. Con el objetivo de aportar transparencia sobre el origen y calidad del producto, la etiqueta debe recoger el país de origen donde la miel ha sido recolectada y, en caso de que sea mezcla de mieles de varios países, deberá mostrar en el campo visual principal cuáles son esos países, en orden decreciente de proporción en peso, junto con el porcentaje que representa cada país. Este cambio satisface una demanda histórica del sector apícola.
«Ya no como apicultores, sino como consumidores, todos queremos saber lo que compramos y antes no sabíamos lo que estábamos comprando» -ha señalado en Mediodía COPE en Guadalajara el presidente de la Asociación de Apicultores de Guadalajara, Ángel Marco, refiriéndose a que, antes de la modificación, «a lo mejor, en una mezcla de mieles, llevaba un 1% de miel española y el resto no era miel española«.
En este sentido, ha asegurado que, aunque la miel nacional no pueda competir en precio con otras de fuera, destaca por su alta calidad. «No es lo mismo -ha dicho- una miel producida en España, que aparte de que es de mejor calidad, hay que tener en cuenta también los beneficios que causan nuestras abejas al ecosistema de nuestro país». Por el contrario, las mieles que proceden de otros países «dejan más residuos, porque vienen desde muy lejos, y no generan ningún beneficio a nuestro ecosistema».
Antes, en una mezcla de mieles, a lo mejor llevaba un 1% de miel española y el resto era de fuera
Presidente de la Asociación de Apicultores de Guadalajara
Además, según Marco, el nuevo etiquetado no deja de ser un impulso para continuar con la labor que realizan las asociaciones del sector, a través de «catas, cursos o jornadas», para «educar al consumidor y dar más valor a la miel», así como «para aumentar su consumo, sobre todo en colegios, ya que los niños son los futuros consumidores y deben saber los beneficios que tiene la miel y comerla desde pequeños».
La Miel de La Alcarria está protegida por la Denominación de Origen desde el 11 de noviembre de 1992
Y es que, en España, país donde más se produce, el consumo de miel por persona «no llega a los 800 gramos», mientras que «en Europa, superan el kilo de miel por persona» -ha apuntado, aunque destacando que Guadalajara se desmarca de la tendencia nacional, ya que «el consumo de miel en la provincia es muy importante».
No es de extrañar, teniendo en cuenta que contamos con una Denominación de Origen, la Miel de la Alcarria, un marchamo de calidad tras el cual «está el trabajo de un montón de apicultores que producen una miel extraordinaria, que genera beneficios para el estómago, beneficios digestivos, que tiene vitaminas» -ha subrayado el presidente de los apicultores de Guadalajara, sin olvidar que «gracias a los apicultores, hay abejas y mantenemos nuestro ecosistema y la biodiversidad, tan importante y que cada vez estamos perdiendo más, porque si hay pocas abejas tendremos menos biodiversidad, tendremos menos plantas, tendremos menos alimentos y hay que darle valor también a todo eso».

En Guadalajara, tan solo un 10% de los apicultores son profesionales
Aun con todo, en Guadalajara, provincia en la que «habrá casi unos 1.600 apicultores y unas 40.000 colmenas», la mayor parte de la apicultura es «de historia, es decir, desarrollada por aficionados que han continuado con la tradición familiar y que tienen entre 75 y 150 colmenas -ha reconocido Ángel Marco, que, con sus 1.400 colmenas repartidas en cuatro explotaciones, en las que trabajan casi medio millón de abejas, forma parte de ese «aproximadamente 10% de apicultores profesionales».








