La victoria de los New York Knicks esta madrugada ante los San Antonio Spurs ha roto una sequía de más de cincuenta años sin que los de la Gran Manzana celebraran un título de la NBA. Además, esta temporada, los de Mike Brown han logrado algo histórico: un doblete inédito tras ganar la NBA Cup y la NBA en una misma campaña.
Los Knicks han celebrado por todo lo alto este anillo. Son muchos años esperando este momento, en un partido marcado por la exhibición de Jalen Brunson, MVP de las Finales. Más allá de lo que pasó en el parqué, el quinto partido entre Knicks y Spurs dejó imágenes para la historia de la NBA.
El Madison Frost Bank Center
A lo largo de estos playoffs, hay algo que ha caracterizado a la gran mayoría de los partidos de los Knicks: el despliegue masivo de aficionados en los pabellones rivales para ver a su equipo. En el Game 5, y con la opción de ganar el anillo, esto no fue una excepción. Se llegó a decir que un 50% de las entradas vendidas para el quinto partido habían sido compradas por aficionados de los Knicks. Es algo difícil de concretar con certeza, pero la realidad es que las imágenes que se podían ver tanto en pantalla durante la retransmisión como en el propio pabellón confirmaban, una vez más, el despliegue masivo de aficionados de los Knicks.
Los fans se hicieron notar en los momentos más decisivos del encuentro cuando los Knicks lograron darle la vuelta al marcador para proclamarse campeones 53 años después.
Los VIPs, presentes en San Antonio
Actores, cantantes, exjugadores… Fueron muchos los VIP que también se desplazaron para ver el quinto partido de las Finales de la NBA. Clásicos como Spike Lee, Ben Stiller o Timothée Chalamet son algunas de las estrellas más fieles a los Knicks. En esta ocasión, y con la posibilidad de ver a los Knicks levantar el anillo por primera vez en sus vidas, los VIP también se desplazaron al Frost Bank Center para presenciar el encuentro.
Una vez consumada la victoria neoyorquina, las estrellas celebraron con el equipo el triunfo por todo lo alto. Dentro del vestuario se pudo ver la locura que vivió un emocionadísimo Timothée Chalamet, quien fue bañado en champán por los propios jugadores de los Knicks, o cómo Ben Stiller posaba con el trofeo Larry O’Brien.
Las lágrimas del héroe de Manhattan
Cómo cambió la historia de los Knicks desde la llegada de Jalen Brunson a Nueva York. Los de la Gran Manzana pasaron de no entrar en playoffs o caer en primera ronda a convertirse en uno de los equipos más temidos de la NBA, hasta coronarse campeones.
Todo ello, desde la llegada del base al equipo. El héroe de las Finales para los Knicks, con 45 puntos en el último partido, no pudo aguantar las lágrimas de la emoción tras el final del encuentro.
Además, este mar de emociones lo pudo vivir junto a su padre, Rick Brunson, exjugador de aquellos Knicks que llegaron a las Finales de 1999 y perdieron ante los Spurs. Rick Brunson forma parte del cuerpo técnico de los Knicks y, al término del encuentro, padre e hijo se fundieron en un tremendo y emotivo abrazo.
Rick y Jalen Brunson abrazandose tras ser campeones de la NBA / NBA
El mal momento de Wembanyama
Si alguien puede quedar especialmente tocado tras estas Finales, ese es Victor Wembanyama. El francés ha estado lejos de su mejor nivel. En muchos de los partidos se le ha podido ver incómodo y frustrado. Han sido muchos los momentos de tensión que ha vivido el pívot de los Spurs, que, con solo 22 años, ha cargado con la responsabilidad del equipo en estos playoffs.
Una de las acciones polémicas de Wembanyama se produjo en medio del partido. El galo golpeó intencionadamente con el hombro en la cara a Jeremy Sochan. Sochan aterrizó esta temporada en Nueva York precisamente desde San Antonio. A Wemby no le gustó algo que el polaco le comentó durante un tiempo muerto y reaccionó golpeándolo intencionadamente en el rostro
Tras el encuentro, Wembanyama se mostró muy decepcionado por no haber podido conseguir el título. En la rueda de prensa posterior al partido, el francés reconoció que esta había sido la mayor lección de su vida: “Ha sido un año infernal en términos de experiencia… Ha sido duro y lleno de lecciones”.
Todo ello, tras unas Finales que, seguro, no serán las últimas que dispute Wembanyama a lo largo de su carrera en la NBA.










