Un golpe durísimo y surrealista a los planes de Thomas Tuchel a solo unos días del debut mundialista. Según adelanta el diario británico ‘Daily Mail’, la selección de Inglaterra ha sufrido un robo de material deportivo —incluyendo las botas de juego de sus principales estrellas como Kane o Bellingham, apunta el tabloide, y los balones oficiales del torneo— durante el traslado de su equipamiento hacia su cuartel general en Kansas City.
El asalto se produjo mientras el cargamento de la expedición británica viajaba por carretera desde su campamento previo en West Palm Beach (Florida) hacia el Swope Soccer Village de Misuri, las instalaciones asignadas por la FIFA. La voz de alarma saltó al abrir el vehículo de transporte y descubrir que la furgoneta había sido prácticamente vaciada en ruta. Según las primeras estimaciones del personal del equipo, apenas se habría salvado un único balón de todo el cargamento.
Ni pizarras, ni camillas
Existe preocupación en el seno del cuerpo técnico ante la posibilidad de que se hayan perdido los botines personalizados de figuras de la talla de Harry Kane y Jude Bellingham. Además del calzado y las pelotas, los ladrones se hicieron con pizarras tácticas, camillas de masaje y los equipos tecnológicos de los analistas de vídeo.
Ante la gravedad de los hechos, que comprometen seriamente el estreno de los ‘Three Lions’ del próximo miércoles ante Croacia, las autoridades ya están investigando el caso. Fuentes de la policía local estadounidense confirman que se ha abierto una investigación de urgencia para rastrear y recuperar el material robado, mientras la seguridad de la delegación británica sospecha que los propios transportistas encargados de custodiar el equipaje podrían estar implicados en el asalto. Por el momento, la Federación Inglesa (FA) ha optado por mantener la máxima discreción y no ha realizado declaraciones oficiales.













