Un año de la frustrada última operación Barça-Nico

El 13 de junio de 2025, Nico Williams efectuó un movimiento que reabrió una operación que se había frustrado un año antes, dejando al club azulgrana muy malhumorado. El representante del extremo del Athletic viajaba a Barcelona para entrevistarse de nuevo con el Barça. El jugador priorizaba vestir de azulgrana por delante del interés de otros clubs también potentes como el Bayern de Múnich. La única condición era garantizar la viabilidad económica y su inscripción federativa.

El convencimiento de su fichaje en el Spotify Camp Nou resultaba muy superior al del verano de 2024 y durante varios días la sensación fue que el fichaje estaba encaminado. El acuerdo con el jugador llegó a ser total el 19 de junio, en emolumentos y en la duración del contrato hasta 2031 y las semanas siguientes se encaminaron en estudiar el pago de la cláusula de rescisión, de unos 58 millones de euros, aunque persistían las dudas sobre el margen salarial y la inscripción.

En Bilbao existía un creciente malestar por el ruido mediático generado alrededor de Nico Williams, aunque desde el club bilbaíno cargaban las culpas de la situación sobre la entidad azulgrana, obviando que la iniciativa había partido del agente del internacional. Algunos aficionados, sin embargo, sí le señalaron públicamente, mostrando su hostilidad.

Cuando la operación se daba ya por avanzada, se produjo un giro inesperado que dejó a todos atónitos. El fichaje se encallaba, como reveló MD, porque el Barça no podía garantizar en aquel momento su inscripción y el jugador quería que, en caso de no hacerlo, le dejasen libre, lo que haría perder esos 58 millones de euros. En el Camp Nou, incrédulos ante la propuesta, se negaron de manera tajante.  

El 4 de julio de 2025, el Athletic anunció oficialmente la renovación de Nico Williams hasta 2035. El nuevo contrato ampliaba ocho años su vínculo anterior y elevaba la cláusula de rescisión en más de un 50 %. Las palabras del jugador: “Estoy donde quiero estar, con los míos, esta es mi casa”. La sorpresa fue mayúscula

¿Qué ha pasado desde entonces con Nico Williams? La consecuencia más importante fue que el extremo se convirtió en el símbolo del proyecto del Athletic, reforzando su imagen como uno de los líderes deportivos del club, pasando a formar parte de la columna vertebral del equipo de Valverde junto a su hermano Iñaki, Unai Simon y Sancet. Sin embargo, una lesión inguinal, una pubalgia y otro percance muscular le impidieron tener regularidad. Jugó 32 partidos de 53 posibles. 

Ni el Barça ni Flick se desesperaron y no le fue mal, fue mucho mejor de lo que muchos esperaban en junio de 2025. El Barça revalidó el título de LaLiga, terminó ocho puntos por delante del Real Madrid, ganó 31 partidos de LaLiga, anotó 95 goles y Flick fue elegido entrenador del año.

El Barça no echó de menos a nadie. La profundidad constante, la velocidad al espacio y la capacidad para fijar defensas abiertas también las aportó otros atacantes.



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