Como cada verano, los colegios públicos de Murcia se enfrentan a las altas temperaturas en las aulas. Desde escenas como la vivida el año pasado, con alumnos dando clase en la calle en Santiago el Mayor mientras esperaban la reparación del aire acondicionado, hasta las concentraciones diarias convocadas este 2026 en el CEIP Nuestra Señora de los Ángeles de Rincón de Seca hasta que finalice el curso lectivo.
Aunque también medio centenar de estudiantes del IES Beniaján se concentraron a las puertas del centro este miércoles para pedir soluciones ante las altas temperaturas, así como por las condiciones del colegio, que se encuentra en obras, por lo que varias en varias aulas no se puede impartir clase.
Por otro lado, las familias del CEIP Nuestra Señora de los Ángeles de Rincón de Seca se movilizarán de forma diaria a partir de este viernes, sobre las 8.20 horas, «para exigir la climatización urgente de las aulas», señala la Asociación de Madres y Padres de Alumnos (AMPA) del centro en un comunicado.
En dicho escrito, el AMPA recuerda que «durante el pasado curso se produjeron episodios de lipotimias y golpes de calor entre el alumnado, circunstancias que evidencian la necesidad de actuar con urgencia». En concreto, fueron unos cuatro o cinco episodios de golpes de calor durante el curso pasado, concretó a este diario el presidente del AMPA del centro.
Además, frente a la inversión prevista por el Ayuntamiento para construir una cubierta sobre la pista deportiva del centro, de 370.000 euros, «el AMPA ha recabado presupuestos que sitúan en 11.060 euros (sin IVA) la adecuación de la instalación eléctrica necesaria para soportar sistemas de climatización y en 12.475 euros (sin IVA) la instalación de los equipos de aire acondicionado. Es decir, la solución a un problema que afecta directamente a la salud y bienestar del alumnado podría abordarse con una inversión inferior a 25.000 euros, una cantidad muy alejada de la destinada a la cubierta de la pista», señalan.
Y es que «una revisión técnica confirmó que en determinadas aulas, especialmente en la primera planta del edificio de Educación Primaria, se alcanzan temperaturas superiores a los 30 grados», expresan desde el AMPA, situación que «se ve agravada por las características constructivas del edificio, entre las que destacan una cubierta metálica sin aislamiento térmico y unas ventanas antiguas con escasa capacidad de protección frente al calor exterior», explican.
Dicha revisión corresponde a una inspección de riesgos laborales, a cargo de la Consejería de Educación, e indica que se sobrepasan los 27 grados centígrados de máxima que marca la normativa, concretaron desde el AMPA.










