La primera jornada del RCD Mallorca se saldaba con una victoria a balón parado, que importa y mucho. Cuantos más registros tenga un equipo mucho mejor, más aún en Segunda donde los partidos pasan por fases muy distintas y se supone que no tienes la calidad de Primera para hacer efectivos los dominios y sacar provecho a las ocasiones.
En Segunda no siempre gana el mejor y no siempre el que tiene mejores jugadores, hay otras variables y una de ellas es el balón parado. En esto ha mejorado mucho el Mallorca, porque cuenta además de Pablo Torre y Darder con Álex Sala como lanzador. Ya dejaba el catalán bien claro su dominio del golpeo en la pretemporada y en la primera jornada.
Pero no siempre llegará el gol a balón parado y es importante disponer de pólvora en el área, mientras Adrián Fuentes va mostrando cualidades destacadas como ha mostrado en el Córdoba, con velocidad, agresividad, pelea, pero sin llegar a ver portería, se ha incorporado otro delantero que es un especialista, Adam Buksa.
El polaco tiene amplia experiencia ya en diferentes ligas, ha jugado en Italia, Dinamarca, Francia, Turquía, Estados Unidos, con la selección. Su altura le da muchas posibilidades en el juego aéreo con su 1’91m, pero ha anotado goles con las dos piernas, tiene el oficio del gol y el hecho de probar un nuevo fútbol, una nueva liga, le sirve de gran estímulo.
Con Buksa el ataque es más completo en teoría con un delantero de ruptura como Fuentes y dos delanteros más posicionales como Buksa y Abdón. En teoría sería suficiente si el equipo va a jugar con un punta y un media punta por detrás, en este caso Pablo Torre, como se ha visto. Para jugar con dos puntas tendría complemento con Buksa y Fuentes o para jugar con un punta y medio tendría por detrás las variantes de Josep Cerdà, de quien se espera mucho y al que pronto veremos, o Adrián Liso, también con Luvumbo.
La competencia precisamente en los costados es importante, el Mallorca ahora sí tiene bandas muy interesantes, la vieja reivindicación que tuvo Jagoba Arrasate en su etapa, ahora sí tiene el equipo bermellón jugadores interesantes por fuera, Roca, Liso, Cerdà, Luvumbo, Arnau Puigmal, Kalumba.
Hay mucho jugador para pocos puestos, pero ya se sabe que los entrenadores quieren esto, mucho donde elegir y poder jugar durante los partidos con las posibilidades que les dan los cinco cambios. Es un discurso repetido por parte de Luis García y otros entrenadores, y seguramente será así, que tan importantes son los que juegan de inicio como los que entran después para ganar los partidos. Muchas veces son los que entran después los que aprovechan las debilidades del rival y el momento de partido para resolver, aunque estos argumentos son de entrenadores, a los jugadores no les convencen tanto porque todos quieren jugar de inicio y esa competitividad es importante.
No ocurre lo mismo en el centro del campo, donde parece que Darder, Morlanes y Torre son fijos, aunque Sala ocupará la vacante de Darder este lunes y está la variante de Antonio, pero sigue faltando fuerza y recuperación de balón tras la marcha de Mascarell y Samu Costa. Sala es un jugador dinámico y buen pie y si juega en Granada será la primera vez en su teórica posición, porque el técnico le ha ido poniendo por delante. También en el centro de la zaga falta algo porque la temporada es larga con un central veterano como Raíllo y sobre todo si al técnico no le convence David López.
En cuanto al ataque, como queda dicho hay muchas variantes y riqueza ofensiva, de lo que se trata es de que el equipo sea efectivo en la presión y en la recuperación de balón, porque sino sufrirá. Ya le hizo perseguir sombras un rato el Valladolid el otro día con 0-0. En eso el equipo tendrá que mejorar y ser más agresivo, ¿tiene piernas para ello como quiere su técnico? habrá que verlo.
Con Buksa el equipo podrá tener algo más de continuidad en el juego ofensivo y tendrá un delantero que atraiga centrales así como capacidad de remate en el área, mientras Fuentes sufre algo más sin espacios y es un jugador muy potente con esos espacios. Más opciones para el equipo mientras el papel de Abdón es una incógnita.












