Rafael Marrero Castellano, conocido en el mundo pugilístico como Feluco, es un seguro de vida en la esquina para Samuel Carmona en su camino hacia la corona mundial, que le llevará a Argentina el próximo 15 de agosto para dar un paso más hacia el primer puesto del ranking de aspirantes.
El experimentado preparador isleño recuerda que «conozco a Samu desde que era jovencito y le estoy muy agradecido de que haya contado conmigo en esta ocasión, porque él es un referente para el boxeo canario«. «Él no está boxeando aquí actualmente porque las bolsas que se pagan aquí no son las mismas que fuera y él al fin y al cabo está en este deporte para ganar dinero, no para recibir golpes y al final recoger un fajín, porque pienso que el fajín es importante para demostrar que es campeón, pero tengo claro que en la actualidad es el mejor boxeador que hay, porque lo está demostrando, ha peleado en Rusia, en Estados Unidos y en cualquier país del mundo en el que le reclamen, como hará en agosto en Argentina y además, ha sido diploma olímpico», afirma.
Un lujo para él poder estar en la esquina de Carmona
«Cuenta con todo mi apoyo y la verdad es que él siempre ha contado conmigo, me comprende, sabe llevarme y eso es importante, tanto en su caso como en el de todos los boxeadores que entrenan conmigo, porque en el fondo todos ellos al final me lo agradecen y para mí es un lujo estar con Carmona y colaborar con él en la esquina, porque tiene detrás una propmotora muy fuerte que le apoya como es Agon y un mánager magnífico que es Karim Bouzidi y un entrenador en Toulouse que es el que le lleva toda la preparación de cara a cada pelea», comenta Feluco.
De la última pelea del púgil grancanario en Palma de Mallorca ante el venezolano Rodrigo Ramírez durante el Mallorca Fight Night, en el que revalidó su título WBA de campeón intercontinental del peso mosca, el entrenador grancanario reconoce que «fue una experiencia muy grata para mí el poder vivirla a mi edad«.
Preparado para ser campeón del mundo
Desde su punto de vista le ve preparado para intentar por tercera vez su asalto al título mundial: «Él tiene dos versiones, se prepara para el combate y ha estado unos 15 días entrenando, pero también disfrutando, es algo que se merece porque se pega dos o tres meses solo en Francia, sin la familia, trabajando a piñón fijo, hay que tener en cuenta que a su última pelea en el pesaje fue con 50,5 kilos, que fue todo un reto y después recuperarse de ese corte de peso para darlo todo con el venezolano y lograr que se retirase antes del límite en el séptimo asalto. Tiene mucho potencial para ser campeón del mundo, porque tiene una mentalidad ganadora. Al final cuando boxeas puedes ganar o perder y a veces parece que hay mucha gente que está más pendiente de las derrotas que de los triunfos que pueda lograr un paisano. Le está dando mucho cartel fuera al boxeo canario«.
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