Entre la llanura palestina, despuntan restos de vidas quebradas. A ambos lados de la carretera que conecta el norte con el sur de la Cisjordania ocupada, hay ruinas de casas abandonadas por la prisa de una huida para salvar la vida. La mayoría, sino todas, han sido desvalijadas. Algunas de ellas incluso calcinadas. Entre los escombros, se intuye un precario corral o un redil descompuesto. Estos rincones arrasados forman parte del paisaje de desolación y desarraigo en el que se ha convertido el Área C de los territorios ocupados palestinos. Amnistía Internacional ha denunciado en un nuevo informe la limpieza étnica de Israel contra las comunidades beduinas y pastoriles de Cisjordania.
Detrás de esta realidad, hay muchos responsables. La violencia de los colonos que expulsa a familias palestinas de su tierra originaria se sostiene, en parte, desde los despachos de Europa, según la organización. «Tenemos a criminales de guerra caminando por nuestras calles y nadie está haciendo nada al respecto», ha denunciado Agnès Callamard, secretaria general de Amnistía Internacional, en una rueda de prensa este miércoles en Berlín. Desde la capital alemana, ha señalado al Gobierno del país germano como uno de los culpables de que esta «violencia abyecta se perpetúe en completa impunidad«.
Menos palestinos
La violencia se expresa de distintas formas: desde los robos de los rebaños hasta los fuegos provocados contra casas y mezquitas, pasando por las agresiones contra pastores y el desarraigo de árboles centenarios. Estas acciones las llevan a cabo los colonos que viven en la Cisjordania ocupada, a menudo amparados por los soldados israelíes. Este régimen de terror y violencia tiene un resultado: la expulsión de los palestinos. «La limpieza étnica en la Cisjordania ocupada no es un producto de un grupo de extremistas, es impuesta por el Estado, es un proyecto estatal«, defiende Callamard. La Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA, por sus siglas en inglés) denuncia el incremento de este fenómeno en los últimos años.
La secretaria general de Amnistía Internacional, Agnès Callamard, durante la rueda de prensa que ha ofrecido este miércoles en Berlín. / JOHN MACDOUGALL / AFP
Entre enero de 2023 y abril de 2026, aproximadamente unas 5.910 personas se vieron obligadas a abandonar sus hogares. La mayoría de las comunidades afectadas se encuentran en la Zona C, que comprende más del 60% de Cisjordania y está administrada por Israel. Allí se concentran gran parte de los recursos naturales, amplias tierras de pastoreo y agricultura, custodiadas por una cada vez más escasa población palestina que sufre esta violencia sin apenas protección. Pese a la documentación de los ataques de los colonos por parte de las propias víctimas o de activistas israelíes e internacionales que las acompañan, los crímenes apenas son investigados por las fuerzas de seguridad israelíes, aunque violen leyes nacionales, y ninguno ha sido condenado.
Colonos en el Gobierno
Desde que el primer ministro Binyamín Netanyahu llegó al cargo a finales de 2022 gracias al apoyo de aliados ultraderechistas, los colonos se han convertido en el brazo ejecutor de sus políticas anexionistas sobre la tierra palestina. «El Gobierno israelí está llevando a cabo una limpieza étnica en Cisjordania mediante el traslado forzoso de palestinos, lo cual constituye un crimen de lesa humanidad«, ha señalado Callamard. El director de Israel-Palestina para el International Crisis Group, Max Rodenbeck, ha apuntado directamente a Bezalel Smotrich, el colono a cargo de la cartera de Finanzas. «Antes de convertirse en ministro, en 2017, él presentó su plan para la Cisjordania ocupada que obligaría a los palestinos a decidir si quieren ser expulsados o vivir bajo apartheid«, dice a este diario.
«Israel es un proyecto colonial demográfico de reemplazo de la población, de colonización del pueblo autóctono»
«Israel es un proyecto colonial demográfico de reemplazo de la población, de colonización del pueblo autóctono», denuncia Inès Abdel Razek, codirectora del Instituto Palestino para la Diplomacia Pública, a EL PERIÓDICO. En el informe ‘Borrando todo lo palestino: la limpieza étnica de Israel contra las comunidades beduinas y pastoriles de Cisjordania’ de Amnistía, la organización señala de forma directa a la actual coalición del gobierno como responsable de la limpieza étnica de los territorios palestinos ocupados. Esta se ha llevado a cabo a partir de la incorporación de las prioridades de los colonos a la política estatal, con llamamientos explícitos de funcionarios israelíes a la expansión de asentamientos, la extensión de la soberanía israelí sobre el territorio ocupado, las medidas destinadas a minimizar la presencia palestina en el Área C y el respaldo público a los colonos por parte de ministros clave del Gobierno, algunos de los cuales son colonos.
Más armas
Además, la legislación ha permitido la transferencia de poderes en Cisjordania de las autoridades militares a las civiles, en violación del derecho internacional humanitario, la declaración de tierras estatales y la simplificación de los procedimientos para la aprobación de asentamientos, sumado al aumento del apoyo financiero y político a su infraestructura. La flexibilización de los criterios para la concesión de licencias de armas de fuego privadas ha multiplicado por 15 los permisos de armas desde el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023. «Estas políticas provocaron un fuerte incremento en los ataques armados de los colonos», denuncia Amnistía en el informe, al señalar la entrega de «armas y uniformes a miles de colonos, dificultando que los palestinos distingan entre soldados y colonos».
«Al no tomar medidas contra Israel hemos dejado que esto ocurriera: nos encontramos en una era de destrucción total de la Cisjordania ocupada y del sistema internacional»
Pero, más allá de estos responsables directos, la organización de derechos humanos insiste en la complicidad de la comunidad internacional. «Es culpable de tergiversar la violencia de los colonos, presentándola como un hecho aislado«, ha afirmado Callamard en la rueda de prensa. «Estamos de acuerdo con las sanciones impuestas a los colonos extremistas por parte de algunos países europeos, pero rechazamos profundamente el trasfondo que es la incapacidad de Europa para hacer frente a las fuerzas estatales sistemáticas que sustentan la campaña» de limpieza étnica de la población palestina, añade. «Al no tomar medidas contra Israel hemos dejado que esto ocurriera: nos encontramos en una era de destrucción total de la Cisjordania ocupada y del sistema internacional», ha concluido Callamard, con preocupación.
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