El Tribunal Supremo aplica la amnistía a Meritxell Serret, consellera del Govern del 1-O

Las claves

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El Tribunal Supremo ha aplicado la amnistía a Meritxell Serret, exconsellera de Agricultura del Govern de 2017, eximiéndola de responsabilidad penal por el 1-O.

Serret fue condenada a un año de inhabilitación y a una multa de 12.000 euros por desobediencia grave al facilitar el referéndum del 1 de octubre de 2017.

Es la primera consellera del Govern del 1-O en beneficiarse de la ley de amnistía, tras el reciente aval del Tribunal de Justicia de la UE.

Serret regresó a España en 2021 tras tres años en Bruselas, poniéndose a disposición del Supremo después de que otros exconsellers solo fueran condenados por desobediencia.

El Tribunal Supremo ha aplicado la amnistía a Meritxell Serret, de ERC, que se convierte así en la primera consellera del Govern promotor del referéndum unilateral del 1 de octubre de 2017 en beneficiarse de la ley de amnistía.

Serret, exconsellera de Agricultura, fue condenada a un año de inhabilitación y a una multa de 12.000 euros por un delito de desobediencia grave, al facilitar el 1-O cuando en 2017 formaba parte del Govern de Carles Puigdemont.

«Desde ERC estamos satisfechos de la amnistía a la consellera Meritxell Serret que ha resuelto hoy el Tribunal Supremo. Se avala la estrategia sólida seguida con la ley de amnistía», ha celebrado ERC en un comunicado.

En una resolución a la que ha tenido acceso Efe, la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo considera «amnistiados los actos» por los que fue acusada Serret «y, en consecuencia, se declara extinguida la responsabilidad penal que pudiera haber contraído».

Los republicanos ponen de relieve que la decisión del Supremo llega menos de dos semanas después del aval «contundente» del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) a la ley de amnistía.

Por ello, añade el comunicado, «ya era inevitable que por fin el Tribunal Supremo hiciese lo que debería haber hecho desde el primer día: aplicar la ley de amnistía aprobada en el Congreso de los Diputados».

«Esto mismo es lo que debe pasar inmediatamente con el resto de causas, para poder restaurar todos los derechos políticos de todas las personas represaliadas, que los exiliados puedan volver a casa y poder discutir política y democráticamente sobre el conflicto entre Cataluña y el Estado español sin represión», subraya ERC.

Condenada por desobediencia

En abril de 2023, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) condenó a Serret, entonces consellera de Acción Exterior del Govern que presidía Pere Aragonès, a un año de inhabilitación y a una multa de 12.000 euros por un delito de desobediencia grave.

Según la sentencia del TSJC, como miembro del Govern de Puigdemont, Serret era «perfectamente conocedora» de los cinco requerimientos del Tribunal Constitucional que impedían seguir adelante con el 1-O, dado que le fueron notificados personalmente, pero los ignoró de forma «consciente y deliberada», sin llevar a cabo ninguna actuación para detener el referéndum.

La sentencia recordaba que Serret hizo un «reconocimiento directo» del delito cuando se negó a responder a las preguntas de las acusaciones y se limitó a pronunciar un alegato en el que reconoció que no hizo nada para impedir el referéndum por sus «convicciones personales del derecho de autodeterminación del pueblo catalán».

Serret, que estuvo tres años huida en Bruselas tras la declaración unilateral de independencia, volvió a España en 2021 para ponerse a disposición del Supremo, al ver despejado su horizonte procesal después de que los exconsellers Carles Mundó, Meritxell Borràs y Santi Vila, con un rol similar a ella en el 1-O, fueran condenados solo por desobediencia -sin penas de cárcel- y no por malversación.

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