Del campo a los despachos. Javier Garcés ejerce ya como nuevo director de cantera del Real Zaragoza, un puesto que llevaba todo el año vacante y que ahora asume Garcés tras una amplia y exitosa trayectoria como entrenador del División de Honor juvenil. «Aún no me he hecho a la idea, fue una sorpresa porque yo solo he entrenado pero valoré la situación, tengo experiencia en formación y tengo el objetivo de evolucionar y adaptarnos al fútbol del siglo XXI», asume Garcés en una entrevista publicada por el club.
Reconoce el aragonés que no son buenos tiempos. Ni para la entidad, sumida en la peor crisis de su historia tras el descenso a Primera RFEF, ni para una cantera envuelta en problemas tanto en forma de fugas como en las deficientes infraestructuras. «Estamos en una posición de vulerabilidad y debilidad. No somos ahora un club atractivo en el fútbol español» y, por ello, Garcés asume el reto bajo tres pilares básicos. «El primero es el ADN. todos los clubs profesionales lo tienen. Yo no me imagino jugando al Osasuna, Atlético o Barcelona de otra manera. Y tampoco al Zaragoza, históricamente asociado a un fútbol vistoso, combinativo que exige preparar al futbolista a nivel individual. Hay que volver a la historia del Zaragoza en la elección y preparación del futbolista».
En ese sentido, Garcés tiene claro que «necesitamos la ayuda de los clubs. Yo sé lo que es estar en un club más allá del Zaragoza y lo que necesitan para nutrirnos de futbolistas».
Además, el zaragozano aboga por una mayor «interactuación con las familias» a las que rendir cuentas «dos veces al año» acerca de la evolución de sus hijos «y se sientan cercanos».














