Wall Street ha cerrado este lunes con caídas en sus tres principales indicadores, con el Nasdaq liderando las ventas (-1,55%) y caídas algo más suaves en el Dow Jones (-0,29%) y el S&P 500 (-0,79%) en una jornada marcada por las caídas de las empresas fabricantes de chips tras el descalabro de la coreana SK Hynix en la bolsa de Seúl -hoy ha caído en el Nasdaq un 9,32% después de su gran debut del viernes-. Esto, en el inicio de una semana donde los resultados empresariales van a compartir protagonismo con destacados datos macro y la Reserva Federal (Fed).
Así pues, el mal resultado de SK Hynix ha provocado espectaculares caídas en valores como Applovin (-12,64%) o Sandisk (-12,62%).
Uno de los principales motivos de este mal resultado es el incremento de la tensión en Oriente Próximo, lo que ha provocado subidas muy pronunciadas del precio del petróleo. Así pues, el barril West Texas ha subido un 8,86% ($77,74) y el Brent un 9,25% ($83,04).
«El fin de semana estuvo lejos de ser tranquilo en Oriente Medio. Estados Unidos continuó sus ataques contra Irán, mientras que Irán respondió atacando a países del Golfo. Estados Unidos afirma que el estrecho de Ormuz permanece abierto al tráfico, mientras que Irán insiste en que está cerrado«, ha expuesto Ipek Ozkardeskaya, analista sénior de Swissquote.
«Durante el fin de semana la tensión ha seguido escalando, con EEUU e Irán intercambiando los ataques más intensos desde la firma del Memorándum de Entendimiento (MoU). Además, el país asiático anunció que el estrecho de Ormuz vuelve a estar cerrado al tráfico marítimo, extremo que niegan las autoridades estadounidenses, que aseguran que permanece abierto por la parte de Omán. No obstante, lo cierto es que el tráfico a través del estrecho se ha reducido drásticamente debido al temor de los armadores a que sus buques puedan ser atacados por Irán», han valorado en Link Securities.
Y es que la fragilidad del alto el fuego entre Washington y Teherán ha reavivado el temor a una nueva escalada del conflicto, devolviendo al petróleo al centro del mercado, sobre todo, después de que el presidente Donald Trump haya anunciado un peaje del 20% de la carga a cada barco que cruce el estrecho de Ormuz.
«A partir de ahora, Estados Unidos será conocido como ‘EL GUARDIÁN DEL ESTRECHO DE ORMUZ’, pero como tal, y por una cuestión de JUSTICIA, recibirá un reembolso del 20% sobre toda la carga transportada, por todos los costes necesarios para garantizar la seguridad de esta zona tan volátil del mundo. El proceso y la formación comenzarán de inmediato», ha publicado el mandatario en su red Truth Social.
Del mismo modo, ha enfatizado que «el estrecho de Ormuz está ABIERTO y seguirá estándolo, con o sin Irán. Restablecemos el BLOQUEO IRANÍ, llamado así porque solo impide la entrada y salida de barcos o clientes iraníes. Todos los demás países tendrán un uso justo y abierto del estrecho».
Por ello, para los expertos de Link Securities, «solo un anuncio de que ambas partes retoman las negociaciones -algo que, por el momento, consideramos poco probable- podría contribuir a una relajación significativa de la tensión».
SEMANA INTENSA PARA LOS INVERSORES
Así, tal y como ha asegurado Kathleen Brooks, directora de investigación de XTB, las próximas sesiones serán «cruciales para determinar si los continuos enfrentamientos entre Estados Unidos e Irán pueden ser absorbidos por los mercados financieros sin causar daños importantes». De hecho, este martes se dará a conocer el IPC de junio, que se prevé muestre un ligero descenso en tasa general hasta el 3,8% desde el 4,2% del mes anterior, mientras que para la variable subyacente se anticipa que se mantenga estable en el 2,9%.
«Si las cifras mostraran una desaceleración de la inflación, especialmente de la inflación subyacente, esto podría provocar que los inversores redujeran sus expectativas de subida de tipos de interés. Nuestra previsión de que el IPC subyacente caiga por debajo del 2,5% interanual a finales del verano sería una señal importante de que la inflación subyacente sigue disminuyendo gradualmente, lo que descarta por completo la posibilidad de subidas de tipos», ha comentado el analista de mercados Manuel Pinto.
Otros datos también ofrecerán indicios sobre la salud de la economía estadounidense, como los precios de producción de junio (miércoles), las ventas minoristas y las solicitudes semanales por desempleo (jueves), o la encuesta preliminar de consumo de julio de la Universidad de Michigan (viernes).
Además, los inversores estarán muy atentos a Kevin Warsh, que comparecerá por primera vez como presidente de la Fed ante la Cámara de Representantes y el Senado, en unas intervenciones (martes y miércoles, respectivamente) que podrían ofrecer nuevas pistas sobre el rumbo de la política monetaria del organismo.
«Más allá de cualquier referencia a los tipos de interés, los inversores buscarán conocer hasta qué punto la visión económica de Warsh coincide o difiere de la defendida por Donald Trump. Desde su llegada al cargo ha adoptado un tono más agresivo del esperado, insistiendo en que las decisiones dependerán exclusivamente de la evolución de la economía y de la inflación, especialmente en este último punto», ha afirmado Pinto.
Por su parte, Ozkardeskaya ve «improbable que diga algo sustancialmente diferente de lo que ya ha comunicado. Su prioridad sigue siendo combatir la inflación, y ha reiterado que no quiere hacer suposiciones ni pronósticos cuando muchos de los factores que influyen en las perspectivas escapan al control de la Fed. ¿Podemos culparlo?».
EMPRESAS Y OTROS MERCADOS
A nivel empresarial, cabe destacar que comienza la temporada de resultados del segundo trimestre con las cuentas de los grandes bancos como JP Morgan, Bank of America, Citigroup, Wells Fargo y Goldman Sachs, que «podrían presentar un incremento cercano al 27% en las comisiones de banca de inversión, favorecidos por el resurgir de las salidas a bolsa, las fusiones y adquisiciones y una elevada actividad en los mercados de capitales», ha señalado Pinto.
Sin embargo, la clave de esta temporada probablemente no estará en los resultados del segundo trimestre, sino en las previsiones para la segunda mitad del año. Tras las fuertes revalorizaciones bursátiles de los últimos meses, el margen para sorprender positivamente es cada vez menor.
«El mercado ya descuenta un escenario muy favorable y cualquier señal de desaceleración en el crecimiento, presión sobre los márgenes o moderación del gasto en inteligencia artificial podría provocar una reacción mucho más intensa de lo habitual. En definitiva, el listón nunca había estado tan alto. En un mercado cotizando en máximos históricos, ya no basta con hacerlo bien; ahora hay que hacerlo mejor de lo esperado. Hay menos margen para que las empresas sorprendan a los inversores; esperan resultados espectaculares y eso es precisamente lo que las empresas tendrán que ofrecer. Desde luego, el listón está muy alto», ha remachado el analista.
En otros mercados, el euro se ha depreciado un 0,29% ($1,1379), y la onza de oro ha perdido un 2,45% ($4.012).
La rentabilidad del bono americano a 10 años se ha revalorizado al 4,622% y el bitcoin ha retrocedido un 3,18% ($62,112).










