De las 102.000 mujeres registradas en el sistema VioGén de protección a víctimas de violencia de género, 16.672 viven en la Comunitat Valenciana y 220 se encuentran en riesgo alto de ser atacadas por sus parejas o exparejas, lo que la sitúa como la que más casos graves concentra en España.
La última muerte por violencia de género en territorio valenciano fue la de Patricia, una mujer de 48 años de Callosa de Segura asesinada por su pareja, quien la estranguló antes de entregarse a la Guardia Civil el pasado 2 de junio.
Con este crimen ya son cuatro las víctimas mortales por violencia de género en la Comunitat Valenciana en lo que va de año y 24 en el conjunto del país.
Patricia no estaba registrada en el sistema VioGén, como ocurre en un 70 % de los casos que acaba en feminicidio.
En la actualidad, la Comunitat Valenciana se sitúa entre los territorios con mayor volumen de mujeres protegidas por el sistema VioGén.
Según los últimos datos del Ministerio de Igualdad, el sistema concentra 220 casos catalogados como de riesgo alto, la cifra más elevada de España, por delante de Andalucía (211) y muy por encima de la Comunidad de Madrid (98), tercera en la clasificación.
El sistema VioGén establece cinco niveles de riesgo que determinan las medidas de protección aplicadas a cada víctima. Estos niveles van desde no apreciado hasta extremo, y cada uno conlleva un protocolo específico de actuación policial.
El nivel alto engloba a las mujeres sobre las que existe una elevada probabilidad de sufrir una nueva agresión, que en algunos casos puede llegar a ser letal. Los niveles de riesgo alto y extremo activan los protocolos más intensivos de protección.
En estos casos la prioridad absoluta es garantizar la seguridad de la víctima mediante medidas excepcionales que incluyen vigilancia permanente durante los momentos de crisis, control intensivo de los movimientos del agresor, posibilidad de utilizar dispositivos electrónicos de seguimiento, contacto permanente con la víctima y valoración de un eventual traslado a un centro de acogida.
De estas 220 mujeres bajo protección policial intensiva, 76 residen en la provincia de Alicante, la segunda con más casos de España por detrás de Madrid; 74 en Valencia y 70 en Castellón.
Además, Alicante registra un caso clasificado en nivel de riesgo extremo, la categoría más alta del sistema, en la que la víctima requiere vigilancia permanente las 24 horas debido a la elevada probabilidad de sufrir una agresión mortal por parte de su agresor.
En los niveles de riesgo medio, la Comunitat Valenciana contabiliza 3.003 casos activos, solo por detrás de Andalucía (3.366) y por delante de la Comunidad de Madrid (1.231). En riesgo bajo, el sistema protege a 13.449 mujeres valencianas, frente a las 23.741 de Andalucía y las 10.990 de Madrid.
VioGén 2.0
Desde su creación en 2007, VioGén ha analizado más de 700.000 casos de violencia de género. Ahora, un equipo de expertos de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche trabaja en el desarrollo de VioGén 2.0 para adaptar el sistema a los nuevos tiempos, minimizar riesgos y reforzar la protección de las víctimas.
El mayor reto del Centro Crímina de la UMH, encargado del proyecto, no son únicamente la inteligencia artificial o los nuevos algoritmos destinados a mejorar la evaluación del riesgo, sino la imposibilidad de proteger a quienes no forman parte del sistema, pues VioGén solo puede activarse cuando existe una denuncia previa.
Desde que existen registros oficiales, 21 mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas en la provincia de Alicante habían denunciado previamente y figuraban en el sistema. Sin embargo, la mayoría de las víctimas mortales, 50 mujeres, no estaban registradas al no existir denuncias previas, mientras que en otros seis casos no consta esta información.
Mientras los expertos analizan la posibilidad de incorporar más datos o herramientas de inteligencia artificial, e incluso estudiar la utilidad de las redes sociales para anticiparse a situaciones de riesgo, buena parte de los esfuerzos para frenar los feminicidios sigue pasando por la concienciación social y por lograr que el entorno de las víctimas actúe, denuncie y contribuya a romper el silencio antes de que sea demasiado tarde.














