El chárter de la esperanza. Milagro o vacaciones en Morro Jable. La UD Las Palmas Luis García Fernández se desplaza mañana por la tarde en vuelo chárter al Aeropuerto de Málaga-Costa del Sol y pasará la noche en un hotel de Torremolinos -a unos 20 kilómetros del estadio-. El miércoles y desde las 20.00 horas, la el cuadro amarillo busca la remontada ante el Málaga CF en La Rosaleda tras el batacazo de las 27.128 lágrimas (0-1). Es preciso la victoria por más de un tanto para certificar el billete para la gran final, que se disputa desde el domingo. El tanto de David Larrubia desequilibró la balanza en Siete Palmas, que aglutinó la mayor afluencia de la temporada.
Imagen del Gran Canaria, ayer domingo, en los segundos previos al salto de los jugadores para la disputa de la final. / PÉREZ CURBELO
El plantel se ejercita a las 13.00 horas y almuerza en las instalaciones de la Ciudad Deportiva de Barranco Seco. Tránsito en guagua hacia del Aeropuerto de Gran Canaria y vuelo a Málaga para aterrizar sobre las 20.00 horas. La vuelta está prevista tras el pulso contra los pupilos de Funes con llegada a las 2.15 horas en el aeródromo grancanario. Está en juego toda la temporada y el técnico ovetense sigue sin poder contar con rostros del calibre de Barcia, Viti Rozada o Ale García. Sandro Ramírez y Recobita completan el listado de ausencias para la vuelta del playoff de ascenso a la máxima categoría. La Rosaleda se viste de gala y el lleno está asegurado (31.000 butacas). Habrá 300 fieles amarillos en un feudo donde no se gana desde el 22 de agosto de 2022 con un portentoso (0-4) con Pimienta: marcaron Enrique Clemente, Marc Cardona, Álvaro y Marvin Park.

Jesé avanza con el balón y es frenado por Puga, el pasado domingo en la ida del playoff de ascenso. / J.PEREZ CURBELO
La penúltima victoria isleña en el templo de Martiricos ofrece un resultado que también metería de lleno en la UD en la gran final y fue el (1-3) con Manolo Márquez en el banquillo pío pío. Los realizadores fueron Jonathan Viera, Jonathan Calleri y Rémy. Los pupilos de Luis García han perdido los tres partidos oficiales de este curso contra la formación blanquiazul, dos fueron en la temporada doméstica (0-1 en el Gran Canaria y el 2-0 en La Rosaleda), así como el infausto episodio del playoff.
Bienvenidos a la ‘operación milagro boquerón’. Ganar por la mínima para forzar la prórroga y luego rematar a los de Funes en el tiempo extra. Hay que ganar por más de un tanto de renta y no hay penaltis.
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