Jaime Mayor Oreja organiza un congreso en Madrid para “repensar el alma de Europa”

  1. Encuentro sobre Europa y sus fundamentos cristianos
  2. Propósito del congreso y diálogo sobre la identidad europea
  3. Fecha y lugar del evento
  4. Contexto histórico del Tratado de Roma
  5. Dimensión espiritual y moral en la Europa comunitaria
  6. Apoyo institucional al proyecto
  7. Internacionalización del congreso
  8. Debate sobre la identidad y valores europeos
  9. Controversia en torno al derecho al aborto en la UE
  10. Necesidad de una reflexión sobre el futuro de Europa

Encuentro sobre Europa y sus fundamentos cristianos

Bajo el título “Repensar y regenerar Europa sobre fundamentos cristianos”, el encuentro pretende reunir a representantes del mundo académico, intelectual y social de distintos países europeos para debatir sobre los principios que inspiraron la construcción europea tras la Segunda Guerra Mundial y sobre la vigencia de esos valores en la actualidad.

Propósito del congreso y diálogo sobre la identidad europea

Según explican los organizadores a Confidencial Digital, el propósito es abrir “un gran diálogo europeo sobre la identidad, las raíces, los fundamentos y la personalidad de los fundadores de Europa”, prestando una atención especial a la dimensión espiritual de la vida pública y al papel que el cristianismo ha desempeñado históricamente en la configuración de la civilización europea.

Fecha y lugar del evento

El congreso está previsto para la primera quincena de abril de 2027, una vez finalizada la Semana Santa, y tendrá lugar en Madrid, aunque los promotores señalan que algunos aspectos organizativos todavía podrían experimentar modificaciones. La elección de la fecha no es casual. El encuentro servirá para conmemorar los setenta años del Tratado de Roma, firmado el 25 de marzo de 1957 por Bélgica, Francia, Alemania Occidental, Italia, Luxemburgo y los Países Bajos, los seis países que sentaron las bases de la entonces Comunidad Económica Europea.

Contexto histórico del Tratado de Roma

Aquel tratado marcó el inicio de un proceso de integración política y económica sin precedentes en el continente. Tras décadas de guerras y enfrentamientos entre las principales potencias europeas, los líderes de la posguerra impulsaron un proyecto basado en la cooperación, la reconciliación y la prosperidad compartida. Figuras como Robert Schuman, Konrad Adenauer y Alcide De Gasperi, todos ellos políticos de profundas convicciones cristianas, son habitualmente citados como algunos de los padres fundadores de la Europa comunitaria.

Dimensión espiritual y moral en la Europa comunitaria

Precisamente, los organizadores consideran que la dimensión espiritual y moral que inspiró a aquellos líderes ha quedado progresivamente relegada del debate público europeo. En su planteamiento, la crisis que atraviesa actualmente Europa no puede explicarse únicamente mediante factores económicos, demográficos o geopolíticos, sino que tiene también una raíz cultural y moral.

“Hoy nadie habla del rearme moral de Europa”, sostienen los impulsores de la iniciativa, que consideran que la pérdida de referencias comunes y el alejamiento de las raíces cristianas constituyen “la causa de las causas” de muchos de los problemas que afectan al continente. Por ello, el encuentro buscará situar nuevamente en el centro de la discusión pública los fundamentos cristianos sobre los que, a su juicio, se edificó la civilización europea.

Apoyo institucional al proyecto

El proyecto cuenta ya con el respaldo de la práctica “totalidad” de las universidades católicas españolas. Entre las instituciones que han mostrado su apoyo figuran la Universidad CEU San Pablo, la Universidad Francisco de Vitoria, la Universidad Villanueva, la Universidad de Navarra, la Universidad Católica San Antonio de Murcia, la Universidad Católica de Valencia y la Universidad Católica de Ávila, entre otras.

Internacionalización del congreso

Los organizadores también trabajan para incorporar a la iniciativa universidades, fundaciones, centros de pensamiento y entidades culturales de otros países europeos, con la intención de que el congreso trascienda el ámbito español y se convierta en un foro continental sobre el futuro de Europa.

Debate sobre la identidad y valores europeos

La convocatoria se produce además en un momento de creciente debate sobre la identidad y los valores que deben orientar el proyecto europeo. En los últimos años, las instituciones comunitarias han abordado cuestiones relacionadas con los derechos fundamentales, la bioética, la libertad religiosa, la familia o la inmigración, asuntos que han generado importantes discrepancias entre gobiernos, partidos políticos y organizaciones sociales.

Controversia en torno al derecho al aborto en la UE

Entre esos debates destaca la propuesta aprobada por el Parlamento Europeo en abril de 2024 para solicitar la inclusión del derecho al aborto en la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea. La resolución, respaldada por una amplia mayoría de eurodiputados, reclamó que el acceso al aborto seguro y legal fuera reconocido expresamente como un derecho fundamental europeo. Sin embargo, cualquier modificación de la Carta requeriría una reforma de los tratados y la unanimidad de los Estados miembros, por lo que la medida no tiene efectos jurídicos inmediatos.

La cuestión ha sido objeto de una fuerte controversia política e ideológica dentro de la Unión. Mientras sus defensores la presentan como una ampliación de los derechos reproductivos de las mujeres, distintos sectores sociales, religiosos y provida han criticado la iniciativa por considerar que supone una redefinición de los fundamentos éticos sobre los que se asentó originalmente el proyecto europeo.

Necesidad de una reflexión sobre el futuro de Europa

En este contexto, los promotores del congreso sostienen que resulta necesario recuperar una reflexión de fondo sobre la identidad europea y sobre los principios culturales y espirituales que inspiraron la construcción comunitaria. El objetivo, afirman, no es únicamente analizar el pasado, sino también debatir sobre el futuro de una Europa que afronta desafíos como el envejecimiento demográfico, la crisis de natalidad, la secularización, la pérdida de influencia internacional y las tensiones derivadas de los cambios geopolíticos globales.
 

Fuente