La alta representante de la Unión Europea, Kaja Kallas, ha confirmado este lunes que la Unión Europea tiene un nuevo paquete de sanciones listo contra Rusia, para aumentar la presión sobre el Kremlin, en un momento en el que los intentos para buscar una salida negociada al conflicto se han enfriado.
Los Veintisiete no se fían de la voluntad de Rusia de negociar de manera sincera. Pero con el objetivo de sentar a la mesa a Vladímir Putin, han optado por «aumentar la presión» sobre el Kremlin. «Por eso estamos elaborando el paquete de sanciones número 21», ha dicho Kallas, «estamos intensificando la presión para que negocien de verdad«.
El anuncio llega después de la reunión el pasado domingo entre el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, el primer ministro británico Keir Starmer y el presidente francés Emmanuel Macron, quienes lideran la coalición de voluntarios que aspira a garantizar la seguridad de Kiev en caso de un acuerdo. Starmer y Macron reiteraron su apoyo sin fisuras a Zelenski para tratar de lograr un alto el fuego.
Propagandistas y violadores de derechos humanos
«Las cifras hablan por sí solas: las sanciones occidentales ya le han costado a Moscú entre 1,2 y 1,5 billones de dólares», ha insistido Kallas durante una rueda de prensa, tras una reunión informal de ministros de defensa en Lefkosia (Chipre). La estonia ha confirmado que la próxima semana, los titulares de exteriores tendrán sobre la mesa un nuevo paquete de sanciones.
La propuesta incluirá nuevas personalidades y empresas a las que imponer sanciones. Las medidas estarán dirigidas contra «el complejo militar-industrial ruso», «violadores de derechos humanos» y «propagandistas», ha dicho la jefa de la diplomacia europea. «Poco a poco, estamos desmantelando los cimientos de la economía de guerra rusa», ha insistido Kallas.
Más dinero para Ucrania
En paralelo, la UE trata de mantener a flote a Ucrania para que pueda seguir haciendo frente al ejército ruso. El cambio de gobierno en Hungría, con la llegada de Peter Magyar, el país ha levantado el veto a varios fondos que habían sido bloqueados durante meses por el ejecutivo anterior, con Viktor Orbán al frente.
Una de las fuentes de financiación que Hungría mantenía bloqueadas es el Fondo Europeo de Apoyo a la Paz. El gobierno actual ha levantado su veto, permitiendo desembolsar los 6.600 millones de euros disponibles. Kallas ha explicado que este dinero servirá para reembolsar parte de las entregas de armas que algunos países han hecho al ejército ucraniano, además de financiar compras conjuntas.
La Comisión Europea ha confirmado además este lunes que el primer desembolso del préstamo de 90.000 millones de euros que el bloque concedió a Kiev llegará en las próximas semanas. «Estamos hablando de un total de 9.100 millones, así que llegarán a Ucrania este mes», ha explicado el portavoz del Ejecutivo, Balazs Ujvari. Prácticamente un tercio, 5.100 millones, estará destinado a la defensa, mientras que los 3.200 restantes irán dedicados a otras cuestiones.
La ampliación, más cerca
Esto se suma a un pago de 2.800 millones anunciado también este lunes por la Comisión, en el marco del mecanismo creado para apoyar la recuperación de la economía ucraniana, a cambio de reformas. Unas reformas que se enmarcan también en el proceso de adhesión del país al bloque, que Hungría también ha desbloqueado.
«La rapidez y el compromiso de Ucrania para llevar a cabo reformas significativas han justificado este pago, y ahora también estamos allanando el camino para seguir avanzando en las negociaciones de adhesión», ha dicho la comisaria de ampliación, Marta Kos, en un comunicado. Unas negociaciones que podrían iniciarse la próxima semana
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