La polémica suscitada la semana pasada por los diversos errores registrados en varios exámenes de la Prueba de Acceso a la Universidad(PAU) en Galicia han llegado este lunes a la rueda de prensa posterior a la reunión semanal del Consello de Goberno de la Xunta. Cuestionado al respecto, el presidente del Ejecutivo autonómico, Alfonso Rueda, ha querido recordar que la Xunta «ni prepara, ni revisa ni corrige las pruebas de la PAU», reivindicando a la vez la propuesta de su Gobierno de tener más presencia en el proceso.
«Quiero insistir una vez más, aunque creo que está claro, que la Xunta ni prepara, ni revisa, ni corrige las pruebas de la PAU. Se encarga una comisión muy conocida estos días, la Comisión Interuniversitaria de Galicia (CiUG), que depende en exclusiva de las universidades», ha comenzado cuestionado por los medios de comunicación.
A renglón seguido, ha asegurado «comprender perfectamente» la «indignación» de los estudiantes afectados, que «se juegan mucho». «Tienen derecho a insistir en que, fallos que a ellos no se les tolerarían en ningún caso», no los cometan «quienes los examinan».
Del mismo modo, también ha dicho entender no solo la indignación de las familias, sino de la «sociedad en general» que «pensamos que este tipo de fallos no pueden darse». «Creo que es buena la autocrítica, mucha más de la que hubo», dijo en relación con la rueda de prensa convocada la semana pasada por la propia CiUG en la que la entidad defendió su gestión de la selectividad.
Así, ha reiterado la posición de la Xunta que «con anterioridad a que se conociesen estos fallos ya reclamaba más participación». «La Xunta realiza muchas oposiciones con mucha gente a lo largo del año, con mucha gente, y podemos aportar» a esta cuestión. «Simplemente queremos garantizar que las cosas salgan de la mejor manera posible», ha indicado, diciendo esperar que los partidos de la oposición que antes «se oponían frontalmente» a la participación de la Xunta en el proceso «rectifiquen después de lo que hemos visto». La propuesta del Ejecutivo autonómico, ha dicho, se dará a conocer «en breve».
El PSdeG pide que no sea «un ajuste de cuentas políticas»
También este lunes se ha pronunciado al respecto, por primera vez, el PSdeG, de mano de la diputada Patricia Iglesias. Para la formación que dirige José Ramón Gómez Besteiro, los fallos «fueron inaceptables», pero, si bien han pedido que «se depuren responsabilidades», reivindican que se haga sin convertir lo ocurrido en «un ajuste de cuentas políticas».
En declaraciones a los medios, la socialista ha señalado que «ningún alumno puede pagar el pato» por unos errores que ha calificado de «inaceptables». Por ello, ha reclamado que «se depuren responsabilidades en toda la cadena, incluso en la Consellería de Educación, que tardó dos días en salir». Sin embargo, ha alertado de «la ingerencia de la Xunta en las pruebas» y ha señalado que esta cuestión «no puede convertirse en un ajuste de cuentas políticas». «Lo que nos preocupa son los estudiantes», ha zanjado.















