El secretario general de la organización agraria COAG, Andrés Góngora, ha defendido la migración y la regularización migratoria en curso, porque suponen «esperanza» y «una oportunidad» para el mundo rural, ante lo que ha pedido a los políticos «que escuchen» al sector cuando celebra sus ventajas.
El nuevo responsable de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y de Ganaderos (COAG) ha analizado, en una entrevista con Efeagro, los retos del sector, entre los que destacan la Política Agraria Común (PAC), el efecto de la guerra en Irán y la importancia de la migración en la mano de obra.
Góngora, almeriense, ha indicado que el proceso de regularización migratoria extraordinaria aprobado en España era «necesario» y va a permitir que muchos productores afronten las nuevas campañas con «más normalidad» porque podrán contratar trabajadores extranjeros con documentación en regla y que llevaban muchos años en el país.
«No puedo entender a quienes lo cuestionan, deberían escucharnos a las organizaciones agrarias (…) Llevábamos años quejándonos de que no encontrábamos mano de obra«, ha añadido.
Pero ha señalado que hay que ir más allá y reformar la Ley de Extranjería, porque «no atiende a las necesidades de la población inmigrante ni a la de los sectores productivos» y ha pedido que se eliminen los dos años que en la normativa se exigen para regularizar a una persona inmigrante para trabajar y residir.
COAG ha abogado por políticas integradoras pero, en cualquier caso, ha dicho que «la integración de inmigrantes en el medio rural es un ejemplo», ya que hay zonas que han duplicado su población a través de procesos migratorios y allí los conflictos «son mínimos».
«La capacidad de la gente del medio rural para esa integración es muy superior a la capacidad intelectual de determinados políticos que siguen cacareando por ahí en contra», ha recalcado.
El impacto de la guerra
Góngora ha aludido al impacto de la guerra en Irán en la agricultura por el encarecimiento de los costes y ha señalado que las ayudas para aliviarlo son «bienvenidas», pero esta situación debe mover a «un cambio» que conduzca a la soberanía alimentaria y a una menor dependencia de las importaciones.
Al respecto, ha pedido un plan a largo plazo con inversiones económicas para promover la investigación en ámbito como los fertilizantes, donde se está avanzando mucho en ramas como la agroecología.
Marruecos y Mercosur
Preguntado por los acuerdos comerciales con Marruecos y con el bloque del Mercosur, COAG ha valorado que, en esta batalla el sector «ha ganado en la parte del relato, no políticamente, pero sí socialmente».
A su juicio, la opinión pública ha entendido que estos acuerdos «no aportan a la sociedad beneficio», pese a los intereses «políticos y económicos de la Unión Europea (UE) y españoles», con una especial alusión al pacto con Marruecos.
El responsable de COAG ha defendido la independencia y pluralidad política de la organización, que priorizará el modelo «social» de agricultores y de ganaderos, «sean grandes o pequeños» pero profesionales.
En ese sentido, ha destacado la importancia de la reforma de la Política Agraria Común (PAC), en la que la prioridad debe ser el presupuesto, pero también que vaya a quien más lo necesita, si bien en este proceso considera que ha habido un «parón» y reclama más información del Gobierno para fijar posiciones.
En relación al relevo generacional, ha indicado que tiene más futuro la agricultura de regadío, ante las condiciones climáticas severas, pero los jóvenes, ha añadido, tienen problemas de acceso a la tierra, que también ha atribuido a la entrada de fondos de inversión en algunos sectores productivos.
Asimismo, ha apuntado que «la agricultura y la ganadería están en el mejor momento» de su historia, aunque no se puede hacer una foto global, puesto que hay producciones que sí tienen más problemas de rentabilidad.














