Audi ha presentado el Nuvolari como su primer superdeportivo híbrido de altas prestaciones. El modelo se ha mostrado el 4 de junio de 2026 y apunta directamente al territorio donde hasta ahora Audi solo había competido con el R8: motor central, tracción total y tecnología de circuito llevada a carretera.
El movimiento llega en un momento clave para la marca de los cuatro aros. Audi ya ha iniciado su nueva etapa de diseño, prepara su entrada plena en Fórmula 1 y utiliza este Nuvolari como coche bandera. No es un eléctrico puro ni una berlina deportiva reconvertida: es un híbrido con V8 biturbo de 4,0 litros, batería de 7,3 kWh y tres motores eléctricos de flujo axial.
Audi Nuvolari: 1.001 CV, más de 350 km/h y solo 499 unidades
La cifra que explica el ruido alrededor del Nuvolari es esta: 1.001 CV, una velocidad máxima superior a 350 km/h y una producción limitada a 499 unidades. Audi lo define como el vehículo de serie más potente y rápido de su historia, por encima de cualquier R8, RS e incluso de los eléctricos e-tron GT más prestacionales. Las entregas comenzarán durante el primer semestre de 2027.
La receta técnica es contundente. El sistema híbrido combina un V8 biturbo de 4,0 litros con 588 kW, equivalentes a 800 CV, y tres motores eléctricos de flujo axial de 110 kW cada uno. Dos de ellos van en el eje delantero y el tercero se instala entre el V8 central y la transmisión. En conjunto, el sistema alcanza 736 kW, es decir, los 1.001 CV anunciados por Audi.
Un V8 que sube hasta 10.000 rpm
El motor de combustión declara 730 Nm de par y puede girar hasta 10.000 rpm, una zona de uso poco habitual en coches de calle y mucho más cercana a la competición. No es solo una cuestión de potencia máxima: Audi busca una entrega más inmediata, apoyada por motores eléctricos capaces de rellenar la respuesta del turbo y modular la tracción en cada eje.
Los dos motores eléctricos delanteros aportan hasta 2.150 Nm de par en el eje delantero. Esa cifra no debe leerse como el par final a rueda comparable al de un motor térmico convencional, pero sí explica la capacidad del sistema para repartir fuerza de forma muy rápida entre las ruedas. En la práctica, Audi utiliza esta arquitectura para crear una nueva capa de control dinámico.
- Motor térmico: V8 biturbo de 4,0 litros con 800 CV.
- Parte eléctrica: tres motores de flujo axial de 110 kW cada uno.
- Batería: iones de litio con 7,3 kWh brutos.
- Prestaciones: 0 a 100 km/h en 2,6 segundos y 0 a 200 km/h en 6,8 segundos.
- Producción: 499 unidades.
La clave no es solo correr: es cómo reparte la fuerza
Audi llama quattro predictive ride a una de las tecnologías centrales del Nuvolari. La idea es ir más allá de una tracción total clásica. El sistema trabaja con datos de ángulo de dirección, aceleración, guiñada y adherencia para anticipar pérdidas de agarre. Si detecta que el coche puede empezar a deslizar, actúa antes de que el conductor tenga que corregir de forma brusca.
Rouven Mohr, responsable de Desarrollo Técnico de Audi, lo resume así: “La Fórmula 1 es un impulso clave para llevar las innovaciones a la carretera con rapidez y precisión”. La frase encaja con el planteamiento del coche: no se trata solo de usar un motor potente, sino de aplicar control predictivo, aerodinámica activa, recuperación de energía y frenos de alto rendimiento en un mismo paquete.
El conductor puede elegir varios modos de conducción. E-Hybrid permite moverse en modo eléctrico para uso urbano y trayectos cortos; Balanced busca una mezcla de confort, eficiencia y prestaciones; Dynamic endurece la respuesta; y Dynamic+ prioriza el tren motriz. Para circuito, el modo Track permite ajustar el control de tracción desde condiciones de mojado hasta Race o incluso TC Off.
Aerodinámica activa con DRS y más de 400 kg de carga
El Nuvolari también estrena una aerodinámica activa muy trabajada. El alerón trasero adaptativo tiene tres posiciones: Closed, Low Downforce y High Downforce. En recta, el sistema reduce resistencia para favorecer velocidad máxima. En frenada y curva, aumenta la carga para dar más estabilidad. Según Audi, en configuración de alta carga puede superar los 400 kg de apoyo aerodinámico.
El coche incorpora además un sistema DRS, el mismo concepto que se asocia a la Fórmula 1. En este caso, permite rebajar la resistencia del alerón mediante un botón en el volante para mejorar la velocidad en recta. No es un detalle estético. En un coche que supera los 350 km/h, cada decisión aerodinámica afecta a estabilidad, refrigeración y tiempo por vuelta.
Carbono, Audi Space Frame y frenos con cifras de competición
La estructura combina el conocido Audi Space Frame con un exterior de carbono. Casi todos los paneles exteriores están fabricados en CFRP, polímero reforzado con fibra de carbono. Audi habla de procesos de autoclave con preimpregnados, una técnica habitual en piezas de alto rendimiento porque permite controlar peso, rigidez y resistencia térmica.
En frenada, el Nuvolari monta el sistema Audi Ceramic Pro. Delante utiliza pinzas fijas de diez pistones con discos de 420×40 mm; detrás, pinzas de cuatro pistones con discos de 410×32 mm. El sistema brake-by-wire permite combinar frenada hidráulica y desaceleración eléctrica, con una recuperación de hasta 0,3 g en determinadas condiciones.
Otro dato relevante: Audi declara una capacidad de absorción de energía de hasta 2,8 megavatios en el sistema de frenos. La refrigeración interna de los discos mejora la disipación de calor hasta un 21% frente a sistemas carbocerámicos convencionales, según la información técnica facilitada por la marca. Es una cifra importante porque en circuito el problema no es frenar una vez, sino repetirlo sin caída de rendimiento.
Por qué Audi recupera el nombre Nuvolari
El nombre no es casual. Tazio Nuvolari fue una figura clave del automovilismo europeo y Audi ya había utilizado esa denominación en el Nuvolari quattro Concept de 2003. Ahora la recupera para un coche de producción limitada, con el que busca conectar historia, competición y nueva estrategia de marca.
Gernot Döllner, CEO de Audi, afirma que el modelo muestra cómo la marca quiere llevar “A la vanguardia de la técnica” a una nueva era. La declaración tiene lectura empresarial: Audi necesita un icono después del final del R8 y antes de que su proyecto de Fórmula 1 se traduzca en imagen de marca para el gran público.
Marco Schubert, director de Ventas y Marketing de Audi, lo define de forma directa: “El Audi Nuvolari es sinónimo de exclusividad, rendimiento y lo último en diseño”. Y ahí está el punto comercial. Con 499 unidades, el Nuvolari no pretende hacer volumen, sino reforzar deseo, margen y percepción tecnológica.













