El 12 de mayo Florentino Pérez compareció inesperadamente, incluso para su equipo de comunicación, y convocó elecciones a la presidencia del Real Madrid. Lo hizo en una rueda de prensa delirante en la que invitó a «los niños de las energéticas» y especialmente «al mexicano» a presentarse. Pérez denunciaba una corriente de opinión contra él y el club, tras dos años sin ganar títulos y reivindicando un cambio societario para proteger a los socios.
La rueda de prensa que dinamitó el Real Madrid
En los cinco días siguientes se puso nombre «al mexicano» y a «los niños de las energéticas» con Enrique Riquelme como principal protagonista. El dueño de Cox Energy comenzó a buscar apoyos financieros para reunir el preaval de casi 194 millones de euros exigido por los estatutos y tras toparse con el portazo de la banca nacional, como BBVA o Banco de Santander, acabó logrando el aval a través de la banca andorrana ANDBANK, con sede en España. Florentino tendría que ir a las urnas por primera vez en 20 años.
Florentino Pérez durante la rueda de prensa que ha ofrecido este martes en Valdebebas. / AFP7 vía Europa Press / AFP7 vía Europa Press
Desde el primer momento Riquelme basó su discurso en oponerse a la privatización del club, a apostar por una regeneración institucional y por la defensa del socio. El jueves 21 de mayo Riquelme confirmó su intención de presentarse y el sábado 23 presentó la documentación a la junta electoral. “No es una candidatura contra nadie», advirtió en Valdebebas rodeado de medios de comunicación. Hasta el martes no se confirmaron oficialmente las candidaturas, habiendo concurrido Pérez un día antes que Riquelme y sin necesidad de presentar el aval.
Riquelme confirma que hay partido
El día 25 de mayo el empresario alicantino abrió su sede electoral en la calle Rafael Salgado número 4, frente al Bernabéu y a escasos metros de la sede de Florentino. Riquelme planificó una campaña para los socios, no para los madridistas. Se alejó de los nombres y se centró en la masa social, mientras Florentino sacaba brillo a sus éxitos deportivos con una lona frente al estadio con las Champions conquistadas. Riquelme exigía un debate público mientras el presidente optaba por no nombrar a Riquelme por su nombre en toda la campaña. “El candidato”, le ha llamado en todas sus intervenciones, cuestionando su solvencia y denunciando que se trataba de “un caballo de Troya que viene a arruinar el club desde dentro”.
El 26 de mayo se hizo público que las elecciones se celebrarán el 7 de junio en Valdebebas. Y un día más tarde, el miércoles 27, Riquelme presentó su propuesta estrella a nivel social: “la Ciudad del Socio”. Un proyecto para transformar parte de Valdebebas en un espacio de recreo permanente para los socios con instalaciones deportivas, hoteles, espacios familiares, restaurantes, actividades recreativas… En el acto, celebrado en la calle Pradillo, Riquelme propuso también “reducir al 50% las cuotas de socios si no se gana la Champions, mejorar el acceso a las entradas, favorecer a los socios sin abono y reforzar el fútbol femenino”.
Horas más tarde, ese mismo miércoles, Florentino entraba en escena presentando su candidatura en un acto en el Hotel Meliá Castilla con la compañía de Ronaldo Nazario, Roberto Carlos y Santiago Solari. Pérez relacionó a Riquelme y su entorno con el expresidente Ramón Calderón, cuya etapa definió como “la más siniestra de la historia reciente del club”. El presidente de ACS pasaba al ataque y comenzaba a embarrar la campaña.

Madrid. 28.05.2026. Enrique Riquelme, candidato a la presidencia del Real Madrid / José Luis Roca / EPC
El jueves 28, Riquelme recibió a EL PERIÓDICO y aparcó su tono dócil para desenterrar el hacha en una entrevista en la que denunciaba que “el Barcelona se ha reído del Real Madrid por culpa de Florentino. Quienes le rodean se han enriquecido a costa del club”. El alicantino también señaló a Anas Laghari, el banquero marroquí que es la mano derecha de Pérez: “¿Cómo es posible que sea socio compromisario? ¿Por qué se beneficia económicamente del club? Nos gustaría, como madridistas, que Florentino lo aclare”. Riquelme además ponía el foco en la gestión de Real Madrid TV: “Solamente con los 40 o 45 millones del presupuesto anual de Real Madrid TV podemos pagar la Ciudad del Socio en cuatro o cinco años”.
Comenzaba así el cruce de reproches entre ambas candidaturas. Y el debate pasaba de la gestión a la propiedad cuando el 1 de junio Florentino confirmó en ‘El País’ su intención de crear una sociedad filial controlada por el club para permitir la entrada minoritaria de inversores en la entidad. Riquelme recrudeció el debate y advirtió a los socios que “Florentino quiere privatizar el Real Madrid. Posiblemente estemos ante las últimas elecciones del club. Esto no es una elección entre Florentino o Riquelme, es una elección entre mantener el club en las manos de los socios o venderlo a extranjeros como ha confirmado el presidente”.

Enrique Riquelme responde a Florentino Pérez con una lona: «El Real Madrid no se vende» / ER
Pérez insistió en que «el Real Madrid no necesita dinero» y señaló que «esta operación es para proteger el patrimonio futuro de los socios ante amenazas externas». Ese día Riquelme comenzó a entrar en el juego deportivo dando su primer ‘fichaje’ en la COPE: «Si soy presidente, Rodri será jugador del Real Madrid». Al día siguiente el centrocampista ni confirmó ni desmintió lo dicho por el alicantino porque su intención es jugar en el Real Madrid, aunque sospecha que lo hará con Florentino como presidente: «Este ruido forma parte del fútbol. Ya veremos después del Mundial».
Florentino movió ficha el martes 2 de junio con una propuesta surrealista: regaló una camiseta oficial al año al socio «que no estará a la venta y que únicamente los socios podrán tener. Llevará una insignia exclusiva que consiste en la silueta del escudo blanco, con la palabra ‘DUEÑO’ grabada en su interior. Ningún otro seguidor, en ningún punto del mundo, podrá lucir esa insignia: será la marca visible de quien pertenece, de verdad, al Real Madrid». La candidatura incluso puso nombre a esa camiseta: «La Socia».
Haaland calienta la campaña
El mismo martes, la junta electoral emitió un comunicado «ante las declaraciones del candidato Enrique Riquelme, en las que afirma que solo una de las candidaturas maneja el censo del club, así como las dudas y la desconfianza manifestadas». Negaban el trato de favor con Florentino y afirmaban «estar siguiendo con rigor y precisión la normativa aplicable en todo momento durante el presente proceso electoral». El alicantino decidió habilitar un servicio de notaria gratuita en su sede para los socios que quisiesen votar por correo.
Esa noche Riquelme ofreció otro nombre en la SER: «Raúl González Blanco será el director deportivo del Real Madrid si soy presidente el domingo». Horas después, el miércoles 3, añadió el nombre de Fernando Hierro como director de cantera. Y esa noche, en Antena 3, dio un puñetazo en la mesa al revelar un compromiso para fichar a Erling Haaland, que en caso de incumplimiento conllevaría el pago de las cuotas de todos los socios, que ascienden a 15 millones de euros anuales. Mientras esto ocurría Florentino contraprogramaba anunciando el fichaje de Mourinho (previo pago de 15 millones al Benfica) y de Konaté.

Florentino Pérez durante la presentación de su candidatura para las elecciones al Real Madrid / Angel Perez Meca / AFP7 / Europa Press
Ni Vintinha ni Neves ni Olise ni Klopp
Pérez, que comenzó con perfil bajo y se terminó asomando a sus cabeceras habituales como La Razón, El Español o Financial Times, firmaba ante ante notario que “mientras presidente del Real Madrid Club de Fútbol se compromete a que el Club sea siempre de sus socios y que seguirá trabajando para que el patrimonio económico del club sea asimismo siempre de sus socios”. Eso en el ámbito societario, en el deportivo, y ante la movilización de figuras como Raúl o Hierro a favor de Riquelme, el jueves 4 anunció en el programa Horizonte de Iker Jiménez que haría una oferta de 150 millones a un club por un jugador. No había nombre, pero si precio. Su intención era fichar a uno de los dos cerebros del París Sain-Germain, Vitinha o Joao Neves. Los dos están representados por Jorge Mendes, como Mourinho, pero ambos le dieron portazo y a media tarde del viernes 6 deslizó el nombre de Olise.
Riquelme trabajaba a destajo para convertir a Jürgen Klopp en el Figo de la campaña, el elemento que diera la vuelta a las elecciones. Y lanzaba un comunicado anunciando que si ganaba Raúl se sentaría a negociar con el alemán. Pero a última hora de la noche, el el asesor de Klopp, Mark Kosicke, adelantaba a Javier Cáceres, del Süddeutsche Zeitung que «Jürgen está contento en su puesto en Red Bull y no tiene ambiciones de trabajar como entrenador en un club». Se pinchaba el globo electoral de Riquelme.
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