- Tendencias
- Calidad de vida
- Visado de residencia para teletrabajadores
- Pamplona, Alicante, Oviedo…
- Nuevas oportunidades para pequeños negocios
Tendencias
Ciudades de menor tamaño como Pamplona, Oviedo y Alicante, pero también pequeños municipios y destinos rurales, ganan atractivo entre los profesionales que pueden trabajar desde cualquier lugar y buscan combinar conectividad y servicios con una elevada calidad de vida.
Es una de las tendencias que recoge un análisis elaborado por la empresa de tecnología financiera SumUp, que ha seleccionado diez localidades españolas con condiciones especialmente favorables para trabajar en remoto.
La lista refleja cómo el atractivo para estos profesionales se extiende fuera de las dos grandes capitales y alcanza ciudades de tamaño medio, zonas costeras e incluso pequeños municipios.
Calidad de vida
España parte de una posición privilegiada en esta carrera. En 2026 se encuentra entre los veinte países con mayor calidad de vida del mundo, concretamente en el puesto 17 del índice elaborado por Numbeo.
Además, entre 2022 y 2024 fue el país de la Unión Europea que recibió a más personas procedentes del extranjero, con una media cercana a las 800.000 llegadas anuales.
A comienzos de este año, España superó por primera vez los 10 millones de residentes nacidos en el extranjero, aproximadamente una quinta parte de la población, según los datos del Instituto Nacional de Estadística.
Visado de residencia para teletrabajadores
El fenómeno se ha visto reforzado por el crecimiento del teletrabajo y por las facilidades para que profesionales extranjeros puedan instalarse en el país sin necesidad de trabajar para una empresa española.
España ocupa el primer puesto del Global Digital Nomad Report 2025, que destaca entre sus principales ventajas las condiciones de su visado, el ecosistema tecnológico y de innovación y la calidad de vida.
La Ley de Startups aprobada en 2022 introdujo además una categoría específica de visado y autorización de residencia para teletrabajadores internacionales.
Esta figura permite a profesionales procedentes de países de fuera de la Unión Europea residir legalmente en España mientras trabajan a distancia, principalmente para compañías ubicadas en otros países.
A estos factores se suma la digitalización. Los pagos sin efectivo crecieron un 41% en España durante 2025 respecto al año anterior, según el Observatorio Europa Cashless de SumUp, lo que situó al país en segunda posición en Europa.
Esta transformación ya no se concentra únicamente en Madrid y Barcelona, sino que se está extendiendo a localidades de menor tamaño, facilitando que trabajar lejos de las grandes capitales resulte cada vez más viable.
Pamplona, Alicante, Oviedo…
Entre los diez destinos seleccionados aparece Pamplona, que combina servicios, zonas verdes y patrimonio con una dimensión que facilita los desplazamientos cotidianos.
La ciudad cuenta además con espacios de coworking con conexión a Internet de alta velocidad y se encuentra cerca tanto del Pirineo navarro como de distintas etapas del Camino de Santiago.
También destaca Oviedo, donde la oferta de servicios y las conexiones ferroviarias y aéreas se combinan con la proximidad de la montaña y la costa.
La capital asturiana añade además una importante oferta cultural y un patrimonio prerrománico reconocido por la UNESCO.
Alicante aporta otro perfil. Su principal fortaleza está en combinar servicios urbanos con clima mediterráneo, playas y una elevada conectividad internacional.
El Aeropuerto de Alicante-Elche Miguel Hernández dispone de 144 destinos operados por 42 compañías, mientras que la ciudad cuenta también con espacios municipales de coworking y apoyo al emprendimiento.
Pero la búsqueda de alternativas no se limita a las capitales de provincia. SumUp incluye también Tarragona, Sigüenza, Jaca, Corralejo, Maó-Mahón, Benarrabá y A Coruña.
El caso de Benarrabá (Málaga) muestra hasta qué punto el trabajo remoto puede llegar también al entorno rural.
Este pequeño municipio de la Serranía de Ronda dispone de fibra óptica, cobertura 4G y dos espacios de trabajo compartido, lo que permite desarrollar una actividad profesional a distancia desde una localidad alejada de los principales núcleos urbanos.
Nuevas oportunidades para pequeños negocios
El desplazamiento del interés hacia nuevos destinos también puede tener consecuencias económicas para estas localidades.
La llegada de profesionales internacionales durante todo el año supone nuevos potenciales clientes para comercios, establecimientos hosteleros y empresas de servicios, más allá de las temporadas tradicionalmente turísticas.
“La posibilidad de trabajar desde cualquier lugar está llevando a muchos profesionales a mirar más allá de las grandes capitales. España ofrece una combinación difícil de encontrar: buenas conexiones, servicios cada vez más digitalizados y una gran diversidad de entornos en los que también es posible vivir bien”, explica Valerio Corsetti, jefe de Ventas de SumUp en España.
La compañía considera que esta tendencia puede abrir nuevas oportunidades para los pequeños negocios, aunque advierte también de la necesidad de integrar este crecimiento en las economías locales.
“Para los pequeños negocios, la llegada de trabajadores internacionales puede traducirse en nuevas oportunidades durante todo el año. El reto es que ese dinamismo se integre en la economía local y conviva con las necesidades de quienes residen en cada territorio”, señala Corsetti.













