Guido Rodríguez ha hecho muchos amigos en el mundo del fútbol durante toda su larga y exitosa carrera deportiva. Uno de ellos es Carlos Soler. Ambos coincidieron la temporada pasada en el West Ham. Al centrocampista valenciano ahora en las filas de la Real Sociedad le encantaría que su amigo continuara en la entidad de Mestalla si el argentino y su familia eligen quedarse. Ambos hicieron muy buena relación en Inglaterra y han compartido buenos momentos este verano de vacaciones en la isla de Formentera.
Soler quiere lo mejor para Guido y su familia y si es en el Valencia, mejor que mejor. Carlos ya dejó claro en una entrevista a SUPER con motivo de la final de Copa del Rey que acabó conquistando que el fichaje de Guido en el mercado de invierno era una apuesta segura. «Es una persona espectacular, un trabajador magnífico y lo está demostrando. Me alegro mucho por él. Ojalá siga ayudando«.
«Guido es un jugador que conozco del West Ham. Allí no tuvo la suerte de contar con muchos minutos, pero aún así yo comentaba con un compañero del Valencia cuando se daba la opción de que fuera, que era un jugador que tenía que ir para allí porque es un jugador y una persona espectacular, un trabajador magnífico y lo está demostrando. Me alegro mucho por él. Ojalá siga ayudando».
Hasta el final
El Valencia CF trabaja en la confección de la plantilla de la próxima temporada 26/27 con un nombre propio por encima del resto: Guido Rodríguez. La continuidad del argentino sigue siendo prioritaria para la planificación deportiva del nuevo proyecto. La renovación del futbolista, que acaba contrato el 30 de junio, se marcó en rojo el pasado 24 de marzo durante la reunión a tres bandas entre Kiat Lim, Ron Gourlay y Carlos Corberán en Paterna.
Dos meses después, la necesidad de atar al futbolista todavía es mayor por el rendimiento y el impacto que ha tenido en el juego del equipo en la segunda vuelta de LaLiga. Conciente de su importancia, Corberán ha hecho fuerza durante los últimos días para que el club y el jugador intenten llegar a un acuerdo. De momento, se negocia y no hay nada descartado. Es difícil, pero no imposible. Corberán lo tiene claro antes de pasar a un plan B. Hay que pelearlo hasta el final.















