Borja Quiroga vuelve a poner el foco sobre la salud y el envejecimiento: moverse de forma regular no es opcional, es una de las mejores inversiones que se pueden hacer para el organismo. En una intervención en la Cadena SER, el nefrólogo explica que lo recomendable sería acumular entre 90 y 150 minutos semanales de ejercicio cardiovascular.
Quiroga insiste en que el ejercicio aeróbico es una pieza central para cuidar el cuerpo con el paso del tiempo. Caminar a buen ritmo, correr suave, montar en bicicleta o nadar son ejemplos de actividades que elevan la frecuencia cardíaca y ponen en marcha el sistema cardiovascular de manera sostenida.
Ese trabajo continuo, según la evidencia general sobre actividad física, ayuda a mejorar la circulación, controlar el peso y reducir el riesgo de enfermedad cardíaca. El especialista no plantea el cardio como un esfuerzo esporádico, sino como un hábito semanal que debe integrarse en la rutina.
Borja Quiroga en una imagen de archivo / SERVICIO ESPECIAL
La idea es llegar a una cantidad suficiente de minutos para que el organismo reciba un estímulo constante, sin necesidad de entrenamientos agónicos ni sesiones interminables. Una de las razones por las que Quiroga defiende esta práctica es su relación con el envejecimiento saludable.
Más allá del corazón
En su intervención, vincula el ejercicio con la activación de una proteína llamada klotho, que se asocia a procesos de protección orgánica y a una mejor función renal. Desde esa perspectiva, el cardio no solo mejora la forma física, sino que también puede influir en cómo envejecen distintos órganos.
Además, recuerda que el movimiento regular no actúa solo. La actividad aeróbica se complementa con el entrenamiento de fuerza, y esa combinación resulta especialmente valiosa para mantener masa muscular, estabilidad y capacidad funcional.
Cuánto y cómo hacerlo
Los 90 a 150 minutos semanales pueden repartirse a lo largo de varios días, de modo que el esfuerzo resulte asumible y sostenible. Se recomienda empezar de manera progresiva, con sesiones adaptadas a cada persona, e ir aumentando poco a poco el volumen semanal hasta alcanzar cifras más completas.














