Lucha de gigantes en la final masculina de búlder de la IFSC World Cup Comunidad de Madrid 2026. La Champions de la escalada coronó una vez más a Sorato Anraku, el gran dominador del circuito internacional, que volvió a demostrar por qué ocupa el número uno mundial. Las fuerzas terminaron por fallarle al estadounidense Colin Duffy en el último bloque y tuvo que conformarse con la plata. El francés Samuel Richard completó el podio, mientras que el español Guillermo Peinado firmó una meritoria sexta posición.
Peinado, euforia inicial
Precisamente la final arrancó con el representante local desatando la locura en Alcobendas. Peinado resolvió el bloque inicial al primer intento y firmó una ascensión impecable en una cima decidida por una incómoda pinza final. Duffy respondió con la autoridad esperada del líder de las semifinales, mientras Anraku cedió una décima al necesitar dos intentos. Un detalle aparentemente menor, pero decisivo cuando se trata de un enfrentamiento entre dos auténticos gigantes.
El segundo problema comenzó a hacer una selección natural entre los finalistas, que se miraban las vendas. Un recorrido de coordinación, equilibrio y grandes balanceos que puso en apuros a casi todos. Peinado rozó una zona que habría tenido un enorme valor, mientras Dohi, Oscar Baudrand y Akhtar se quedaban por el camino.
Solo dos escaladores encontraron la solución. Anraku volvió a demostrar por qué es el número uno del mundo al inventarse una secuencia que nadie más veía para alcanzar el top. Pero Duffy respondió de inmediato. El estadounidense, favorecido por un bloque de potencia y control, enlazó su segunda cima consecutiva y abrió una pequeña brecha al frente de una final que ya comenzaba a dejar favoritos atrás.
Era un enfrentamiento entre dos titanes en el que Peinado se ganó el derecho a soñar. Mientras gran parte de los escaladores seguían intentando descifrar lo ocurrido en el segundo bloque, el tercero apareció como un desafío de giros, equilibrio y lectura. Los equipadores llevaron al límite el ingenio de los participantes. Con un top que parecía lejano, Keita Dohi fue el primero en encontrar la solución, aunque necesitó cuatro intentos para hacerlo.
Peinado resistió con una zona y se mantuvo en la pelea antes del esperado duelo entre Anraku y Duffy. El japonés resolvió el tercer problema con una facilidad asombrosa: zona al primer intento y top al segundo. Fue antes de que Richard demostrara la calidad de la escuela francesa en las placas con un espectacular flash que revolucionó la clasificación. Duffy respondió de nuevo. Como si caminara por una cornisa, sumó su tercer top de la final y mantuvo el pulso por el oro.
Separados por apenas cuatro décimas, los dos grandes favoritos llegaron al último bloque. Peinado agotó todas sus opciones de acercarse a las medallas, pero el desenlace volvió a quedar en manos del binomio que había dominado la competición. Anraku hizo parecer sencillo lo imposible y resolvió el bloque con una tranquilidad impropia de una final. Richard, con el bronce prácticamente asegurado, disfrutó de sus últimos intentos.
Todo quedaba entonces en manos de Duffy. El estadounidense tenía margen y oportunidades para responder, pero el cansancio acumulado terminó pasando factura. Después de una competición casi perfecta, tuvo que conformarse con la plata. El oro volvió a ser para el de siempre: un imperial Sorato Anraku que continúa ampliando su leyenda y reforzando su condición de referencia absoluta de la escalada mundial.













