Las elecciones del Real Madrid ya también se juegan… en las casas de apuestas. A pocos días de los comicios del 7 de junio, varias plataformas de predicción y apuestas sitúan a Florentino Pérez como clarísimo favorito para seguir al frente del club blanco frente a Enrique Riquelme.
Algunas de las casa de apuestas más grandes de España publicaron su análisis y el veredicto es contundente: la tendencia favorece ampliamente a Florentino con un 80,65% de los votos, mientras que el único opositor cosecha solo el 19,35%. Sería una victoria aplastante para el actual presidente blanco.
Según las estimaciones publicadas, las probabilidades se han calculado tras analizar los primeros actos de campaña de ambas candidaturas y la reacción generada entre los socios madridistas.
Enrique Riquelme, candidato a la presidencia del Real Madrid / Oscar J. Barroso / AFP7 / Europa / Europa Press
Además, la campaña electoral ha elevado la tensión en el entorno del club. Enrique Riquelme ha denunciado públicamente una campaña de desprestigio y ha pedido un debate electoral televisado entre ambos candidatos. Algo que Florentino ha denegado.
En paralelo, las apuestas también han comenzado a moverse alrededor del futuro entrenador del Madrid. Diferentes análisis sitúan a José Mourinho como el principal favorito para regresar al banquillo blanco, interpretándose incluso como una posible baza electoral de Florentino.
Riquelme, por su parte, intenta agitar la campaña con promesas de fuerte impacto entre el madridismo. Según él mismo, tendría “apalabrados” un entrenador y dos fichajes para reforzar su candidatura, aunque todavía no han trascendido los nombres.
Más allá de las cuotas, la sensación general entre analistas y aficionados apunta en la misma dirección. Distintos medios y debates en redes consideran que las opciones reales de Riquelme son reducidas y que Florentino mantiene un respaldo mayoritario entre los socios.
Las elecciones devolverán al Real Madrid una imagen poco habitual en los últimos años: unos comicios con oposición real. La última vez que ocurrió fue en 2006, cuando Ramón Calderón se impuso en unas ajustadas elecciones marcadas por cinco candidatos distintos.














