Un Orgullo ‘alternativo’ ha tomado este domingo las calles de Palma con una manifestación marcada por un discurso «anticapitalista, antifascista y en defensa de las personas trans y migrantes». Convocada por la plataforma Orgull Crític Mallorca, la marcha ha reunido a unas 500 personas, según datos de la Delegación del Gobierno en Baleares, y ha servido para reivindicar un modelo de Orgullo alejado de las instituciones y lanzar duras críticas a Ben Amics, la otra gran asociación LGTBI de Baleares.
Mientras la manifestación de Orgull Crític recorría el centro de Palma desde la plaza de España hasta la plaza de las Columnas, la convocatoria de Ben Amics —la principal de la jornada— partía media hora después desde el mismo punto con destino a Cort, donde ha concluido con la lectura de su manifiesto. Ambas movilizaciones se han desarrollado de forma paralela, aunque con recorridos y planteamientos diferentes, reflejando la pluralidad de actos que ha marcado este Orgullo en Palma.
La mayoría de asistentes a la marcha de Orgull Crític eran jóvenes. Durante el recorrido han destacado las numerosas banderas arcoíris y, especialmente, las banderas trans, además de pancartas con mensajes como «Mi pancarta no es radical, tu transfobia sí», «Juntas somos revolucionarias y rebeldes» o «El Orgullo es una lucha, no una etiqueta de marketing». Entre los cánticos más repetidos, se han escuchado consignas como «Palestina, libertad» o «Aquí están los antifascistas».
Alrededor de las 19.30 horas, la manifestación ha llegado a la plaza de las Columnas, donde los militantes Dani, Marta y Saskia han dado lectura al manifiesto de la plataforma. En él han defendido la necesidad de organizar un movimiento LGTBI «autónomo e independiente» y han llamado a seguir movilizándose «hasta la liberación total». «No queremos resistir eternamente, queremos hacer temblar todas las estructuras que nos oprimen«, han proclamado.
El texto ha sido especialmente duro con la «institucionalización» del movimiento LGTBI y ha dedicado unas palabras al conflicto que este año ha enfrentado a Ben Amics con el Ayuntamiento de Palma por la organización del Orgullo. «En Palma tenemos el ejemplo más claro del fracaso de la lucha institucionalizada con Ben Amics«, han afirmado.
Según han defendido, la dependencia de los permisos administrativos ha evidenciado los límites de ese modelo. «Las asociaciones como Ben Amics, que son una pata del Estado, no pueden sustituir la lucha de base«, han señalado.
La plataforma también ha cargado contra el llamado «capitalismo rosa» y ha denunciado el auge de la extrema derecha, la LGTBIfobia, el racismo y la precariedad, vinculando la lucha por los derechos del colectivo con la causa palestina, los derechos de las personas migrantes y la defensa de la clase trabajadora. «Mientras la única solución sea iluminar edificios con los colores del arcoíris, seguiremos en la calle porque los discursos de odio se combaten desde la organización y la resistencia«, han reivindicado.
Tras la lectura del manifiesto, la plaza de las Columnas acogió el Aquelarre Cuir, la propuesta festiva con la que Orgull Crític puso el broche a su convocatoria antes de dar paso al resto de actos del Orgullo en Palma. La cita reunió a decenas de asistentes y contó con las actuaciones de Trull Nohara, Cosmos, en dani, N’Ejú ho crema, PD Lluca B2B SSM y FemSò, en un ambiente marcado por la música, las banderas del colectivo y la continuidad del carácter reivindicativo de la jornada.
Fiesta en el Parc de la Mar
Otra cita de este fraccionado Orgullo ha tenido lugar en la explanada del Parc de la Mar con la fiesta organizada por la asociación cultural transfeminista Egua de Troia. La programación, que incluía las actuaciones de L.E.G.S., DosRombos, Jordi Maranges y Maria Khan, estaba anunciada para las 20.30 horas, aunque a esa hora apenas había público frente al escenario.
No ha sido hasta alrededor de las 21.30 horas, coincidiendo con la llegada de personas procedentes de la manifestación de Ben Amics, que había finalizado en la plaza de Cort, cuando el ambiente ha comenzado a animarse. La explanada ha terminado reuniendo a unas 200 personas en una celebración concebida por la entidad como un espacio de «encuentro comunitario y transfeminista».
La convocatoria de Egua de Troia había generado cierta controversia en los días previos después de que la presidenta de Ben Amics, Tatiana Casado, cuestionara la oportunidad de celebrar una fiesta que coincidía parcialmente con la manifestación de la entidad. La asociación transfeminista, por su parte, había defendido que su objetivo no era sustituir a ninguna otra convocatoria, sino «sumar» nuevos espacios de encuentro y celebración para el colectivo.
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