El Real Madrid Castilla ha dado un paso de gigante en sus aspiraciones de ascenso a la categoría de plata al imponerse por 2-0 al Sabadell en el partido de ida de las semifinales del play-off. El encuentro, disputado en un abarrotado estadio Alfredo Di Stéfano con 4.159 espectadores y la presencia de Florentino Pérez en el palco, se resolvió en una segunda mitad donde la calidad y el empuje del filial blanco terminaron por derribar el muro defensivo del conjunto arlequinado.
Una primera parte sin goles
Desde el inicio, el Castilla se hizo con el control del partido, impulsado por el aliento de su afición. El equipo dirigido por Julián López de Lerma apostó por un juego combinativo para superar a un Sabadell más centrado en tareas defensivas. Sin embargo, la falta de acierto y las grandes intervenciones del meta visitante, Fuoli, impidieron que el marcador se moviera.
El portero del conjunto catalán se convirtió en el héroe de los suyos durante el primer acto, desbaratando claras ocasiones de gol. Jacobo, Lamini y Palacios pusieron a prueba a Fuoli, pero este respondió con paradas de mérito que permitieron al Sabadell llegar al descanso con el empate a cero inicial, a pesar de la insistencia y las continuas llegadas del filial madridista.
La pólvora aparece tras el descanso
Tras el paso por vestuarios y a pesar del asfixiante calor, el guion del partido no cambió. El Castilla mantuvo su ofensiva, mientras que el Sabadell parecía conformarse con el empate, concentrando sus esfuerzos en mantener la solidez defensiva. López de Lerma movió el banquillo en el minuto 64, dando entrada a Rachad y Leiva para buscar más mordiente en ataque.
Los cambios surtieron efecto y el empuje local finalmente obtuvo su recompensa. En el minuto 71, una gran jugada de Diego Aguado, que controló en el área y asistió a Rachad, acabó con un disparo de este último que Fuoli despejó, pero el rechace lo cazó un atento Pol Fortuny para marcar a placer el 1-0 y desatar la euforia en las gradas.
Con el marcador a favor, el Castilla aprovechó la inercia y la desconfianza de su rival para ampliar la ventaja. Apenas ocho minutos después, en el 79, el capitán Palacios sentenció el encuentro con un espectacular latigazo desde fuera del área que se coló en la portería de Fuoli, estableciendo el 2-0 definitivo.
Esta importante ventaja permite a los madridistas viajar con más tranquilidad al partido de vuelta, que se disputará el próximo viernes en la Nova Creu Alta. El filial tendrá que certificar su pase a la final en tierras catalanas para seguir soñando con el ascenso a Segunda División. El colegiado del encuentro, Olatz Rivera Olmedo, amonestó a Genar Fornés, Ciria y Urri.













