El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha pedido más cintura a los sindicatos educativos para alcanzar acuerdos y poder desconvocar la huelga de docentes que va camino de cumplir su tercera semana en la Comunitat Valenciana. El jefe del Consell ha remarcado los «compromisos» que ha ido asumiendo la Conselleria de Educación durante las últimas negociaciones, y que han servido para romper la unidad sindical, pero ha reclamado cesiones de la otra parte, en referencia a Stepv, CC OO y UGT.
«Nosotros hemos adoptado el compromiso de seguir adaptando algunos cambios. Pero si de la otra parte no hay cesiones, va a ser muy difícil llegar a un acuerdo», ha dicho Llorca, enfriando así un acuerdo en el corto plazo. «Va a hacer falta más diálogo», ha admitido durante su participación en un diálogo con el director de Levante-EMV, Joan-Carles Martí, organizado por la Universidad CEU Cardenal Herrera y Prensa Ibérica.
El president ha sido crítico con la actitud de los sindicatos ‘rebeldes’ en las últimas horas, ya que según ha señalado han introducido demandas con «connotaciones políticas» como exigir la retirada de la ley de libertad educativa. «Son cuestiones políticas que no afectan a la Educación. Eso sí es una línea roja», ha indicado.
Llorca ha destacado también el presupuesto educativo que incluirán las cuentas de 2026, que presenta este viernes su Consell, remarcando que entre los «casi 8.000 millones» que sumarán estas partidas, habrá 400 millones para infraestructuras y los recursos para la subida salarial de 200 euros al mes que ofrece Educación a los docentes.
«El arraigo no lo inventa Vox»
El president ha defendido los presupuestos pactados con Vox y ha vuelto a rebajar esa supuesta «prioridad nacional» que su socio asegura haber pactado con el PP. Así, ha avanzado que «es difícil» plasmar ese concepto en una ley presupuestaria. «Tendrá que ir en otras normas», ha avisado, insistiendo en que, en cualquier caso, una «política social justa debe tener el concepto de arraigo», una fórmula que «no ha inventado Vox», ha recalcado.
El acto ha coincidido con el tercer aniversario de las elecciones de 2023 y los seis meses de Llorca en el Palau. El president ha celebrado haber logrado «volver a dar estabilidad y tranquilidad» tras la época de «crispación social» que se abrió tras la dana y hasta la dimisión de Carlos Mazón. «Recuperar la normalidad es lo que más me satisface», ha dicho esquivando cualquier referencia a su antecesor.
A un año de las elecciones, Llorca no ha querido entrar en el debate orgánico. Ha señalado que el congreso regional pendiente y que debería proclamarle líder del partido (ahora preside la gestora) y candidato a la Generalitat en 2027 es decisión de la dirección nacional. «Cuando se activen los congresos en comunidades donde gobiernan, se hará el de la C. Valenciana», ha dicho, despejando cualquier duda de posible dedazo.
Con todo, no ha querido postularse a ese congreso sin fecha. «Si seré candidato o no lo tendrá que decidir el presidente de mi partido», ha dicho apelando a Núñez Feijóo.
En cualquier caso, ha querido sacar pecho de unas encuestas que sitúan a la C. Valenciana como «la región donde más crece» el PP. «Estamos en el buen camino o esa sensación dan las encuestas y la que yo tengo en la calle».
En esta coyuntura, y ante los escándalos judiciales que siguen afectando al Gobierno de España, Llorca ha dejado en el aire un posible adelanto electoral en la C. Valenciana si Pedro Sánchez tira la toalla en el Congreso y hace lo propio a nivel estatal. «Me reservo esa prerrogativa».
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