La alcaldesa de Cartagena (PP) destituye a dos cargos de Vox y logra tumbar la moción de censura en su contra

La moción de censura contra la alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, del Partido Popular, ha quedado en papel mojado. Todo ello después de que haya destituido a dos concejales de Vox de su Gobierno gracias a los apoyos de dos exconcejales del partido de ultraderecha no adscritos durante la votación. De esta manera, la dirigente popular ha dejado fuera del Ejecutivo municipal a Gonzalo López Pretel y Diego Lorente gracias al apoyo de última hora de Diego Salinas y Beatriz Sánchez de Álamo.

Estos dos últimos cargos han anunciado en un comunicado este miércoles que, de cara a la moción de censura que iba a celebrarse el próximo 2 de junio, no votarían a favor de la iniciativa impulsada por Movimiento Ciudadano Cartegenista, PSOE y Sí Cartagena.

Ambos ediles, Salinas y Sánchez de Álamo, abandonaron Vox hace unos meses atrás, justificando este movimiento inesperado en que, a su juicio, “la permanencia de López Pretel al frente del Gobierno municipal era perjudicial para Cartagena”. Una situación que, según recoge el comunicado, ellos ya venían denunciando “desde hace mucho tiempo debido a la mala gestión política y las innumerables quejas vecinales que se habían producido estos años”.

Han matizado al tiempo que su salida de las filas de Vox no aconteció por “una discrepancia con unas siglas o el ideario político”, sino más bien porque las personas al frente de la formación ultraderechista tanto en Cartagena como en el conjunto de Murcia y la Asamblea regional “dejaron de representar los valores y principios” de la formación.

Por ello, su movimiento de última hora para tumbar la moción de censura, según han explicado, también ha venido motivado porque Cartagena, tras atender a las quejas vecinales, “no podía continuar soportando una situación política que perjudicaba directamente a los vecinos y frenaba el buen funcionamiento del Ayuntamiento”.

Los motivos para no apoyar la moción de censura contra el PP

En un primer momento, vieron como única vía de solución para “desbloquear” las tensiones políticas, apoyar la moción de censura de la oposición al PP para “apartar a Gonzalo López Pretel” del Ejecutivo. Unas conversaciones que se iniciaron de la mano del portavoz de Vox en la Asamblea regional, Rubén Martínez Alpañez, “junto a miembros de la dirección nacional” de Santiago Abascal, según queda suscrito en el comunicado.

Por este motivo, han calificado de “absolutamente falso” el relato que posteriormente se trató de trasladar públicamente para “desvincular tanto a esta persona como a la estructura nacional de Vox de dichos contactos políticos”. Con ello, y tras la decisión de Arroyo de “cesarlo” de sus filas, los exediles de Vox han celebrado que la situación política en Cartagena “ha cambiado sustancialmente”.

En un momento que han calificado de “especialmente delicado para España, marcado por la incertidumbre política, la preocupación social y el clima de desasosiego que viven muchos ciudadanos”, el texto recoge la “preocupación existente en Cartagena ante la posibilidad de abrir una etapa de inestabilidad institucional o facilitar la entrada del PSOE en el Gobierno municipal”.

“Lo más responsable y beneficioso para Cartagena es mantener la estabilidad institucional durante el tiempo que queda de legislatura», han suscrito en las últimas líneas del comunicado, anunciando por consiguiente que no votarán “a favor de ninguna moción de censura” contra la alcaldesa del PP, puesto que la decisión adoptada este miércoles la comprenden como “la más adecuada para el interés general de la ciudad”.

Vox vierte acusaciones contra la alcaldesa

Tras ser destituido, y antes de conocer el movimiento de los dos exconcejales de su partido, López Pretel ha denunciado que lo que está pasando en su ciudad es, a sus ojos, “un escándalo ético y democrático”, reprochando que la alcaldesa “haya alcanzado un acuerdo con una tránsfuga”, en referencia a Sánchez de Álamo, “para mantenerse en el poder y salvar su poltrona”, condenado así su cese y el de otro concejal.

En estos términos, ha denunciado que los movimientos de la dirigente popular no responden a “política”, sino que “es pura compra de voluntades”: “Esa es la historia del PP: cuando les aprietan, se arrodillan”, ha reprochado. Por ello, también ha cargado contra el poder del bipartidismo: “Frente a la dignidad de Vox, el PP pacta con quien sea, aunque sea con quien ayer les insultaba y mañana les volverá a traicionar”, ha augurado.

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