Fiesta en Londres con Clipper y gofio. Carmelo Pino Chiqui prepara las maletas para el viaje a Leipzig (Alemania) con a su hija Evelyn para alentar a Yeremy Pino. Amor de padre. El mismo ritual que escenificó para desplazarse al Arena Gdansk de Polonia en 2021. Ayer, en la capital londinense, la bomba de la citación de Yeremy Pino con la Roja de Yamal para la Copa del Mundo de Estados Unidos, México y Canadá fue el Gordo de Navidad en el mayo british. Gritos, saltos, algún portazo y el ‘¡chacho, nos vamos al país de Trump!’.
Siempre viajando, siempre con Yere. Apasionado del fútbol base y pilar fundamental de la estrella del Crystal Palace -el club londinense abonó 30 millones al Villarreal CF el pasado agosto-, no puede contener la emoción. «Estamos en una nube, éramos conscientes de la fe de Luis de la Fuente en su juego, pero tienes que celebrarlo. Jugar en un Mundial es lo máximo», incide el padre del ‘10’, que mañana busca su segunda corona continental del clubes en el Red Bull Arena.
El Cristiano Ronaldo del Lomo del Chinche afronta su segunda Copa del Mundo tras la de Catar. Campeón de la Liga de las Naciones (2023), se perdió la Eurocopa de 2024 de Alemania por lesión. Sí viajó Gavi para presenciar la final desde la grada del Estadio Olímpico de Berlín, cuando también estaba de baja por una dolencia física. En el curso de su salida de Villarreal para probar la Premier League, el resultado final es positivo. Una final, el billete para la Copa del Mundo y su escolta inseparable.
El padre de sus sueños. «No dejaré a mi hijo solo nunca, será una experiencia increíble. Una nueva final, tras la de Polonia y Croacia [la Nationes League], esto es increíble. Parece un sueño, solo queda estar orgulloso. Nadie le regaló nada, estamos a lágrima viva. Saltando y celebrando cada paso que da. Su familia y novia estamos muy orgullosos». Admite que habrá celebración en la capital londinense. Sin excesos, que falta convertir al Crystal Palace en rey de Europa de la tercera competición ante el Rayito de Isi Palazón e Íñigo Pérez.
Con 34 partidos con el club inglés (dos goles, dos asistencias), alcanzó los 2.092 minutos a las órdenes de Oliver Glasner. Marcó en Anfield al Liverpool en la EFL Cup y además dio una asistencia. Recitales mágicos para un chico mágico, que ha sido ninguneado por la prensa de Madrid en el casting de De la Fuente. El hecho de no jugar en el Madrid o el Barça le ha restado peso mediático, como en su día le pasó a David Jiménez Silva -leyenda del Manchester City con 436 partidos y 125 con la Roja para coronarse como campeón del mundo y bicampeón de la Eurocopa-.
Las coronas de Vitolo
El internacional de La Feria y campeón de la Liga de las Naciones busca mañana su segundo entorchado continental de clubes. Trata de hacerse un hueco entre los elegidos del Archipiélago, como es el caso de Víctor Machín Vitolo. El exjugador de la UD, Sevilla y Atlético de Madrid conquistó cinco títulos europeos (cuatro Ligas Europa y una Supercopa de Europa). Ya con 36 años, está retirado y mata el gusanillo con la bicileta.
Yeremy, asentado en la Premier, sigue los pasos de Silva. El Chino voló del Valencia CF a Manchester para ganar catorce coronas citizens: cuatro Premiers, dos FA Cup,cinco EFL Cup y tres Community Shield. Además, desea la Copa del Mundo para convertirse en el segundo grancanario en besarla.
Descanso en Lanzarote
El galáctico del Crystal Palace -35 kilos de valoración- viaja hoy a Alemania y su padre lo hace en la jornada del miércoles. El lunes aguarda la concentración con España en Las Rozas. Reencuentro con Pedri, como ya pasó en la accidentada previa del Mundial Sub 17. Los Zipi Zape del balón del Archipiélago, artistas de oro de la generación Quevedo y mil batallitas. Un balonazo del azulgrana en el ojo del talentoso jugador de La Feria le hizo perderse la Copa del Mundo de Brasil de 2019. Espíritu de resiliencia que emociona al padre del millón de kilómetros. De Alemania a EEUU. Chiqui alentará a su hijo en los cruces en el Mundial de Trump. Pasaporte lleno de sellos. Kilómetros por amor. Yeremy recargará pilas en Lanzarote este finde y luego, la segunda estrella.














