Un estudio publicado este año por la revista Animal Behaviour ha analizado un extraño comportamiento en unas aves muy concretas: los herrerillos comunes. Estos pequeños pájaros están poniendo colillas de cigarrillos en sus nidos.
Pero, ¿por qué? Según explica The New York Times, el estudio aclara que estas aves urbanas han adquirido esta costumbre porque las toxinas del tabaco podrían mantener alejados a los parásitos de sus nidos. Animal Behaviour explica que el tabaco y la nicotina tienen propiedades repelentes o insecticidas, por lo que el estudio se pregunta si las colillas podrían funcionar como una especie de “fumigación” del nido.
Los herrerillos tienen por costumbre anidar en cavidades o huecos naturales o en cajas nido fabricadas por humanos. Es por ello que puede ser habitual que en ellos hayan garrapatas, pulgas o moscas que afecten a sus nidos aunque para evitarlos utilizan plantas aromáticas que no se encuentran en entornos urbanos.
En qué consiste el estudio
El experimento, que puedes leer aquí, lo realizó un equipo de investigadores de la Universidad de Łódź, en Polonia, en la primavera de 2024 en un parque urbano y un bosque de la zona.
Se estudiaron 33 nidadas de herrerillo común, divididas en tres grupos:
- Nidos con colillas: se añadieron filtros de cigarrillos fumados.
- Nidos artificiales esterilizados: se sustituyó el nido natural por uno de musgo seco y algodón.
- Grupo de control: se añadieron filtros sin fumar.
Imagen de archivo de colillas. / EFEVerde
Las intervenciones se hicieron cuando los polluelos tenían 5 y 10 días. A los 13 días, los investigadores midieron indicadores de salud: hemoglobina, glucosa, hematocrito y longitud del ala. Después de que los polluelos abandonaran el nido, recogieron todo el material y contaron parásitos como pulgas, larvas de mosca, ácaros y garrapatas.
El resultado fue que los polluelos de los nidos con colillas y los de los nidos artificiales presentaron niveles más altos de hemoglobina y hematocrito que los del grupo de control, lo que apunta a una mejor condición fisiológica.
En cuanto a los parásitos, los nidos naturales fueron los que más tenían. Los nidos con colillas presentaron una reducción moderada, especialmente en larvas de mosca, aunque ese efecto quedó cerca de la significación estadística, no plenamente confirmado. Los nidos artificiales esterilizados fueron los que tuvieron menos parásitos.
La principal conclusión es que las colillas podrían ofrecer un beneficio a corto plazo al reducir parcialmente la carga parasitaria y mejorar algunos indicadores sanguíneos de los polluelos. Sin embargo, los autores advierten que no debe interpretarse como algo necesariamente positivo: las colillas contienen sustancias tóxicas y estudios previos han detectado posibles daños genotóxicos en aves expuestas a este material.












