Fernando Alonso tuvo que abandonar en la vuelta 27 del GP de Canadá de F1 de este domingo debido a un problema en el asiento que se repitió después de sufrirlo ya un día antes, en el sprint disputado el sábado.
Así lo confirmó el equipo Aston Martin y el propio Fernando, en declaraciones que publica el ‘Diario AS’.
“Cuando pararon los McLaren, con la coincidencia de salir con neumáticos blandos y con otros coches en intermedios, yo podía tomar más riesgos que otros no pueden permitirse porque están en los puntos. Pero teníamos este problema en el asiento, en cada vuelta estaba más incómodo y estaba muy lejos de los puntos sin amenaza de lluvia, así que decidimos parar para que dejase de doler”, expresó el asturiano.
Posteriormente, habló de ello el embajador del conjunto, Pedro de la Rosa, en declaraciones para ‘DAZN’.
“Tenía un problema en el asiento. Ayer ya no estaba cómodo (en el sprint). De hecho, esta noche y por la mañana el equipo ha estado trabajando en hacer unas modificaciones y Fernando seguía muy incómodo en el asiento. Además, es por precaución, porque cuando estás muy incómodo es imposible conducir un F1 y el equipo ha decidido que se retirase”, apuntó De la Rosa.
“Hay que trabajar. No sé si haremos un asiento nuevo o modificaremos el actual. Si haces uno nuevo, requiere unas semanas de trabajo, porque tienes que hacer el molde, el molde de fibra de carbono, etc. Pero es algo que tenemos que solucionar para Mónaco sin problema, pero hay que trabajar», añadió Pedro.
Más problemas tras una espectacular salida
Los problemas se suceden en Aston Martin. Primero, fueron las vibraciones del motor, que afectaban a la fiabilidad de las baterías y al físico de los pilotos. Luego, los fallos en la caja de cambios. Y ahora, un problema con el asiento que se ha repetido con un AMR26 que tiene aún mucha falta de velocidad punta (según De la Rosa, un déficit de 20 km/h en recta) por la poca potencia de su motor, con un propulsor que debe mejorar la importante gestión de energía eléctrica y una aerodinámica que necesita evoluciones.
Con todo ello, Fernando Alonso sigue peleando sin armas, pero lo hace al máximo e intenta marcar diferencias en los momentos en los que el talento más cuenta.
Hubo varios ejemplos de ello durante este fin de semana. El primero, la clasificación sprint. Tras tan solo una sesión de entrenamientos, cuando el resto de conjuntos aún no había dado con la tecla de sus ajustes, Fernando pudo sacar a relucir su velocidad de adaptación para clasificar su coche en 14ª posición en la SQ1 y pasar el corte a la SQ2 con uno de los peores coches de la parrilla.
Y en carrera, brilló con una gran salida. Cuando la falta de velocidad punta y de rendimiento general del coche menos se nota, y cuando las condiciones de la pista eran delicadas porque el asfalto aún estaba húmedo, con ruedas frías y cuando otros dudaban, Alonso tiró con todo para adelantar a muchos coches y pasar del 19º al 10º. Esa posición volvía a ser irreal para su coche, como la 16ª desde la que salía en la carrera sprint y empezó a perder puestos por puro rendimiento del bólido. Así no tenía sentido seguir con el dolor que le provocaba el asiento. No tenía nada por lo que luchar.












