La crisis de los menores migrantes de Ceuta llegará este jueves a la mesa de las comunidades autónomas y Galicia se sentará en ella con una posición que trata de mantener dos ideas a la vez: solidaridad con el territorio que ha soportado la llegada masiva de migrantes y exigencia de recursos para poder sostenerla. La Xunta participará telemáticamente en la Conferencia Sectorial de Infancia y Adolescencia, donde se abordará el crédito extraordinario de 25 millones de euros habilitado por el Gobierno para atender la situación de Ceuta.
Galicia reitera su respaldo a la ciudad autónoma y la solidaridad que, asegura, ha demostrado en anteriores situaciones de presión migratoria, pero también mantiene sus críticas al Ejecutivo central. La Xunta reprocha al Gobierno la falta de negociación con las comunidades y reclama que cualquier decisión que implique nuevas responsabilidades para los territorios vaya acompañada de financiación suficiente.
Sobre la mesa estará también una cuestión que ha elevado todavía más la tensión política: el posible traslado a la Península de unas 500 niñas que permanecen en Ceuta. Las emergencias migratorias suelen agravar las desigualdades de género ya existentes y permanecer en un espacio inseguro puede exponer a estas menores a diversas formas de violencia física, sexual o psicológica, además de los demás riesgos a los que también están expuestos los varones —atención sanitaria, alimentación, alojamiento, etcétera—, por lo que ellas se encuentran en una posición mucho más vulnerable. El Ministerio de Juventud e Infancia trabaja en un plan integral de acogida y estudia distintas fórmulas para atender a estas niñas, incluida la participación de organizaciones especializadas en recursos de protección en la Península sin necesidad de trasladar la tutela a las comunidades autónomas.
El BNG pide que los niños no sean «arma política»
La portavoz de Infancia y Familia del Bloque Nacionalista Galego, Ariadna Fernández, reclama al Gobierno gallego que acuda a la reunión con la premisa de que los derechos de los menores deben estar por encima de la disputa entre administraciones. «Los niños no pueden ser utilizados como arma política ni para arañar una presa de votos», ha advertido Fernández, que acusa a la Xunta de emplear un discurso que, a su juicio, contribuye a estigmatizar a los menores migrantes.
La diputada nacionalista ha censurado especialmente que la conselleira de Política Social e Igualdade, Fabiola García, se haya referido a la llegada de menores como una «avalancha». Para el BNG, no se trata de una amenaza, sino de niños que se encuentran en una situación de especial vulnerabilidad y que necesitan protección y acogida.
Además, sostiene que las dificultades del sistema gallego de protección no comenzaron con la crisis de Ceuta. El BNG recuerda que los centros de Galicia llegaron a alcanzar niveles de ocupación del 108% y acusa a la Xunta de facilitar con retraso y «a cuentagotas» los datos sobre el funcionamiento de la red. «Si el sistema está sobresaturado, la responsabilidad es de la Xunta, que lleva años sin poner los recursos necesarios», ha señalado.
La formación nacionalista defiende así que la respuesta pase por reforzar el conjunto del sistema público de protección, en lugar de crear circuitos específicos para los menores migrantes. Rechaza, en particular, la creación de espacios diferenciados por procedencia. «Necesitamos más recursos para todo el sistema, no crear ‘guetos’ como el de Monforte», ha reclamado Fernández. Su propuesta pasa por integrar a los menores que llegan solos en la red ordinaria de protección, sin convertir su origen en el criterio que determine dónde y cómo son atendidos.














