El Básquet Coruña ya está donde quería. El equipo naranja selló en Menorca su billete para la final a cuatro de ascenso a la ACB tras imponerse por 76-87 en Bintaufa y regresa a casa con un doble premio: la clasificación y la certeza de que el Coliseum será escenario de la gran pelea por volver a la ACB. Un paso firme, de equipo maduro, construido desde una puesta en escena impecable.
La lección aprendida tras la derrota del viernes se tradujo en una salida feroz. El conjunto de Carles Marco elevó la presión, cerró el rebote y convirtió cada recuperación en una transición precisa. Tras un inicio equilibrado, un parcial demoledor de 0-11 rompió el encuentro. Menorca se quedó en siete puntos al cierre del primer cuarto y el Leyma ya había marcado territorio.
El dominio creció en el segundo acto. La circulación fue fluida, el acierto exterior castigó cada desajuste local y la renta alcanzó los 28 puntos. Guillem Jou lideró el esfuerzo colectivo con autoridad, secundado por un bloque coral en el que también sobresalieron Cremo, Jorgensen y Caio Pacheco. Al descanso, el 29-49 parecía definitivo.
Pero Menorca reaccionó. Littleson encendió a los locales. El Leyma perdió ritmo, sufrió ante la presión y vio cómo la distancia menguaba. Ahí apareció su versión más competitiva: temple para atacar largo, defensa sólida y acierto desde el tiro libre para enfriar la rebelión.
No hubo espacio para el sobresalto final. El Leyma sostuvo la ventaja hasta consumar una victoria de enorme valor. El Basquet Coruña ya tiene semifinal (aún desconoce el rival porque Fuenlabrada forzó el quinto partido ante Palencia), tiene sede (Coliseum 6 y 7 de junio) y tiene intacta la ilusión. El retorno a la ACB queda a dos partidos.













