La cuarta Champions del FC Barcelona dejó imágenes para la historia sobre el césped del Ullevaal Stadion. Pero también muchas otras lejos de las cámaras principales. Lágrimas, abrazos eternos, cerveza, bailes, canciones y una celebración absolutamente eufórica de un equipo que volvió a tocar el cielo europeo.
Una de las imágenes más emocionantes de la noche fue la de Ewa Pajor. La delantera polaca rompió a llorar nada más terminar el partido y sus compañeras no dejaron de abrazarla. Por fin tenía su Champions. “No sé cuántos abrazos le hemos dado”, repetía Cata Coll. La goleadora, decisiva con un doblete en la final y MVP, vivió una noche inolvidable en su segunda temporada como culé. «Para eso vine al Barça». También estaba especialmente emocionada Aitana Bonmatí, feliz por cerrar levantando la Champions una temporada muy complicada por la lesión y todos los meses de recuperación.
En la grada también hubo invitados especiales. Entre ellos, Carles Puyol, siguiendo de cerca otra tarde europea histórica del Barça.
Y mientras un lado del estadio era pura euforia, el otro mostraba la cara más dura del fútbol. Jonatan Giráldez, muy serio, encabezó el pasillo del Barça al subcampeón junto a sus jugadoras. También se vio especialmente afectada Ingrid Engen, que se reencontraba con muchas de sus excompañeras en una tarde muy dolorosa para el conjunto francés y con su pareja, Mapi.
El gran momento llegó con la entrega del trofeo. Alexia Putellas y Marta Torrejón levantaron juntas la Champions mientras el fondo azulgrana explotaba cantando “campeonas, campeonas”. Después llegaron los momentos más personales. Algunas futbolistas se quedaron abrazadas a la copa, otras se hicieron fotos eternas y Pere Romeu vivió una celebración especialmente emotiva. El técnico se fundió en abrazos con Xavi Puig y Rafa Yuste, que estaba con Joan Laporta, que cantó eufórico el himno del Barça. Y luego el míster rompió a llorar cuando se encontró en la grada con los suyos.
También hubo emoción de Pere durante el manteo de las campeonas mientras los preparadores físicos Víctor Zamora y Lucas del Campo lo llevaban a hombros por el césped. Muy emocionadas también Mapi León, con el rostro marcado por una brecha tras un golpe, y Torrejón.
Otra de las grandes protagonistas fue Patri Guijarro. La mallorquina reunió a las capitanas gritando “¡Capitanasss, somos las mejores!” y empezó a cantar “Todos queremos a la reina” señalando a Alexia. La respuesta de la capitana fue inmediata, como en 2021: «Es la mejor”. Y un besito en la frente. Minutos antes, Patri volvió a cruzarse el campo corriendo con un globo gigante con el número cuatro, repitiendo una imagen ya icónica tras hacerlo con el 2 en Eindhoven y el 3 en Bilbao.
En zona mixta apareció una Cata Coll todavía con una Heineken a medio terminar en la mano mientras las jugadoras seguían cantando y bailando. La fiesta continuó en el vestuario, con canciones de Quevedo sonando a todo volumen. Alexia y Patri fueron dos de las más desatadas. De hecho, el vestuario entero acabó cantándole a Patri aquello de “por la mañana café, por la tarde ron… llévanos a Oslo, Patri Guijarro”.
Las más jóvenes también tuvieron su momento. Kika Nazareth y varias canteranas liaron a Alexia para grabar el baile más esperado de la noche: un TikTok improvisado en pleno vestuario junto a Carla Julià, Sydney y compañía. Y la salida hacia la zona mixta fue directamente una conga liderada por Cata y Pina. Kika llevaba la Champions en brazos y Patri controlaba la música. Primero sonó “NUEVAYoL” de Bad Bunny y después el ya clásico “Follow the Leader”. Las jóvenes —Ranera, Carla Julià, Serrajordi, Aïcha— disfrutaban de su primera gran noche europea.
La celebración siguió después en el hotel del equipo, con cena, discursos y más fiesta. Alexia, Patri y Serrajordi incluso hicieron un directo de Instagram mientras se arreglaban para salir. Porque Oslo ya era azulgrana. Y la noche todavía era muy larga. Pero eso queda en su intimidad












