Parece impensable asegurar que Novak Djokovic es más eterno tras su estreno en Roland Garros, pero así es. El serbio debutó en el que es el Grand Slam número 82 de su carrera, superando el récord de 81 que atesoraban Federer y Feliciano López. Otro récord de eternidad para el ganador de 24 de los títulos más deseados en el tenis, que no tuvo un estreno nada cómodo en París (5-7, 7-5, 6-1 y 6-4).
Se presentaba dura la prueba de Mpetshi Perricard para empezar y vaya si lo fue. El francés se apoyó en su servicio temible y le obligó a remontar un partido que poca historia tuvo en su final. El serbio consiguió aguantar el chaparrón, nunca mejor dicho, y pese a llegar sin rodaje alguno sobre tierra batida demostró que siempre está listo para las grandes citas del calendario.
Los saques a más de 230 km/h del gigante francés fueron un quebradero de cabeza para Djokovic en un primer set en el que los puntos al resto se podían contar con los dedos de una sola mano. Con todo encaminado al ‘tie break’, Perricard consiguió dar el golpe por sorpresa en el duodécimo juego para dejar a Djokovic sin respuesta y por debajo en el marcador.
Pese a ello, mantuvo la calma ‘Nole‘, aunque cerca estuvo de desesperarse cuando dejó escapar las nueve primeras opciones de romper el saque del francés, que finalmente acabó entregando a la décima. Aguantó todo lo que pudo Perricard, pero ello le acabó pasando factura con rampas en su mano derecha, que apenas le permitían coger la raqueta en condiciones.
Con todo ello, el tercer set fue un paseo triunfal para Djokovic con doble rotura a su favor que no dieron opción a nada más. Tampoco en el cuarto y último, que empezó de nuevo con golpe del serbio al saque del francés, aunque para sorpresa suya y de todo el público, Perricard reaccionó e igualó el set para volver a ponerse serio al saque.
Djokovic y Perricard / EFE
Volvieron a coger el timón del partido los turnos de saque hasta que de nuevo Djokovic fue quien acabó con ello. Rotura y partido sentenciado para sumar otra victoria en la arcilla de París, la 103 ya en su carrera, y sumar una unidad más en todos los récords que atesora el serbio que son ya inclasificables. Entre ellos, el 80-2 en primeras rondas de Grand Slam tras empezar su carrera con 3-2.
En la siguiente ronda, el serbio se medirá al también francés Valentin Royer que superó sin problemas al boliviano Dellien (6-4, 6-2 y 6-2). Su bagaje contra franceses en Roland Garros es ya de 13-0. Poca esperanza para un Royer que volverá a poner a prueba la realidad actual de un Djokovic que cuando llega cita grande en el calendario cambia por completo y se pone su traje de inmortal.
Djokovic abre camino en Roland Garros con otra victoria de intenciones en un nuevo torneo en el que sin Alcaraz confía más que nunca que pueda ser su ansiado 25º.










