Tirar antiguos chalés (tampoco de «l’any de la picor», sino de los años 80 y 90) para construir modernísimas viviendas es una práctica urbanística que se ha abierto camino en los acantilados de Xàbia. Se ha abierto camino y no tiene fin. Se agotó el suelo. Las promotoras le echan el ojo a los primeros chalés que se arrimaron al abismo. Los compran y los demuelen. Pero es más que labor de piqueta. Las nuevas obras muerden más a fondo la ladera. Los desmontes horadan la piedra viva. Es el efecto de un zarpazo. Esta nueva y rabiosa arquitectura no se ahorma a la montaña. Se impone. Transforma la orografía. Demoler antiguos chalés para construir nuevos es más que cambiar una construcción por otra. El nuevo urbanismo, el de los chalés de lujo y vanguardia, es más aparatoso.
La parcela tiene una fuerte pendiente / A. P. F.
Esa práctica de despejar suelo (y taladrarlo a conciencia) ha llegado ahora al Cap Negre, el cabo que cierra por el sur la bahía del Portitxol. Las promotoras, ávidas de suelo, han descubierto esta ladera. Desde el mirador de la Falzia, asomados a sudeste, se descubre la herida en el acantilado, el enorme desmonte que se ha abierto en las últimas semanas.
La parcela tiene una fuerte pendiente. Se ve claro que había un antiguo chalé que la piqueta ha borrado del mapa. La promotora está ahora adaptando el terreno a su gusto, excavándolo y perforando la piedra viva. Debajo del desmonte hay un bosquecito de pinos retorcidos, arraigados en la escarpada ladera. Enfrente, queda la frondosa pinada de la Falzia y el imponente acantilado.

La perspectiva desde la parcela en obras: enfrente, el acantilado de la Falzia / A. P. F.
Urbanismo sin vértigo
Este enorme desmonte constata que el urbanismo no conoce el vértigo en Xàbia. El segmento de las viviendas de modernísima arquitectura, de lujo y arrimadas al acantilado no pisa el freno cuando se agota el suelo. Busca resquicios y chalés antiguos que echar abajo. Las nuevas construcciones cambian la forma de ocupar el espacio, de transformarlo y de horadarlo. La huella es más y más profunda.













