1.Sin arrguarse
Joan Garcia al banquillo frente a un Valencia liberado de presión, negativa, en la temporada. Con Rashford en banda izquierda y Ferran en la derecha, los azulgranas comenzaron sin atacar ni poder dominar el juego pero sin arrugarse ante la intensidad física del conjunto local.
Primeros minutos de tanteo y duelos hasta que el Barça de Flick, con Gavi y Bernal ayudados por Olmo, impuso su fútbol. En un escenario con ofensividad blaugrana frente al contragolpe naranja –con Javi Guerra al lado de Hugo Duro formando el 4-4-2–, tanto Dimitrievski como Szczesny mostraron seguridad gracias, también, a la gran solidaridad defensiva de todos sus compañeros.
Ferran, Balde y Hugo Duro, los que más cerca estuvieron del gol hasta que Lewandowski, minuto 45, propinó un cabezazo a la pelota que dejó el poste y Mestalla, temblando. Descanso.
2. El cazador deja huella
Para el segundo acto, Araujo sustituido por Xavi Espart y Hansi Flick desplazando a Eric Garcia al puesto de central. Ritmo de presión alta local frente a deseo de control del FC Barcelona. Se repitió la historia del duelo respecto al inicio del primer tiempo.
El panorama azulgrana cambió cuando el Barça logró abrir el numerador, minuto 60, gracias a un derechazo en el área fallido por Ferran Torres pero cazado por Robert Lewandowski. Un poste y otro gol en su hoja de servicios en sus dos remates a portería. Grande.
Pero con el 0-1, lo insospechado: el mejor Valencia frente al Barça más ‘desorientado’ pese a la incorporación de Frenkie De Jong.
El plan ché era no dejar de presionar arriba o correr cuando recuperasen la pelota.
No hizo falta apelar a alguna de esas virtudes porque Espart pasó el balón sin dirección a Christensen (Eric Garcia recién sustituido) y Javi Guerra castigó el error con un buen gol de zurda. Mestalla encima de un Barça demasiado alejado de sus tres delanteros.
3. Remontó el Valencia y se apagó el Barça
Ni los últimos cambios de Flick pudieron frenar al equipo valenciano. Cuando Rioja consiguió el 2-1, minuto 70, zurdazo, el conjunto blaugrana no tuvo fútbol vertical para meter a los de Corberán en campo propio. Muchos cambios, diferentes rendimientos.
El encuentro pasó a tenerlo donde querían Guido, Guerra y el Valencianismo. A ellos sí les funcionaron los cambios de Ramazani y defender con dos líneas de 5 más 4.
La única ocasión que creó el campeón de Liga fue un remate a bocajarro de Christensen pero la respuesta de Stole Dimitrievski fue la mejor parada del partido. Todo lo contrario que Szczesny, se la ‘comió, frente al derechazo de Guido en el tiempo añadido para poner el 3-1 definitivo. Conclusión: sin Lamine, Raphinha, Pedri y otros titulares, bien hiciste Flick reservando a Joan Garcia.
Ah, mención especial para el FC Barcelona femenino por su brillante CUARTA Champions. ¡ Felicidades !















